Empresas Premium
La industria española de transformación de plásticos ha advertido de la creciente pérdida de competitividad frente a los productos importados de terceros países, una situación que, según el sector, amenaza el empleo, la inversión industrial y el avance de la economía circular en España.
La alerta fue lanzada por la Asociación Española de Industriales de Plásticos (ANAIP) durante un encuentro con medios de comunicación celebrado en el marco de Equiplast 2026, donde se analizó la evolución de un sector que genera más de 82.000 empleos directos y factura más de 19.300 millones de euros al año.
Según los datos presentados por ANAIP, el déficit comercial del sector prácticamente se ha triplicado en la última década, pasando de 653 millones de euros a más de 1.600 millones, coincidiendo con un fuerte incremento de las importaciones procedentes de China y Turquía, que han crecido más de un 120% y un 150%, respectivamente.
La directora general de ANAIP, Isabel Goyena, señaló que la industria ha realizado importantes esfuerzos en innovación, sostenibilidad y eficiencia, pero advirtió de que la acumulación de costes, la presión regulatoria y determinadas medidas fiscales están reduciendo la capacidad competitiva de las empresas españolas.
La industria transformadora de plásticos sigue siendo un sector estratégico para la economía nacional, con presencia en actividades clave como la alimentación, la sanidad, la automoción, la construcción, la agricultura o las energías renovables.
En este contexto, Cataluña continúa liderando el sector en España, concentrando más de 23.000 empleos directos y una facturación superior a los 5.700 millones de euros. Sin embargo, ANAIP alertó de que entre 2021 y 2023 la comunidad perdió un 22% de sus establecimientos industriales y un 7% del empleo vinculado a esta actividad.
La asociación recordó que las empresas transformadoras son una pieza clave para impulsar la economía circular, ya que lideran la incorporación de material reciclado, el ecodiseño y el desarrollo de productos más sostenibles.
Por ello, considera necesario reforzar la industria europea mediante medidas que favorezcan la innovación, reduzcan las cargas burocráticas, faciliten el acceso a energía competitiva y garanticen condiciones de competencia equilibradas frente a las importaciones.
"Si perdemos capacidad transformadora, perderemos también empleo, inversión y autonomía estratégica. La cuestión ya no es si necesitamos los productos plásticos, sino dónde queremos fabricarlos", concluyó Goyena.
Para ANAIP, la transición hacia una economía más circular debe ir acompañada de una política industrial sólida que permita mantener la producción y el valor añadido en España y Europa.
|