El transporte de residuos por ferrocarril en el sistema de Sogama evitó la circulación por carretera de 221.663 camiones entre 2014 y 2025, además de impedir la emisión de 25.110 toneladas de CO₂ equivalente. Así lo anunció el presidente de la sociedad pública, Javier Domínguez Lino, durante su intervención en el acto de lanzamiento del proyecto europeo Corredor Atlántico Noroeste, celebrado en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela.
Durante su participación en una mesa redonda sobre el papel del ferrocarril en la competitividad empresarial, Domínguez Lino defendió el tren como un medio de transporte más eficiente, sostenible y seguro, además de ofrecer una mayor sincronización horaria y reducir las molestias para la ciudadanía.
El presidente de Sogama destacó que el peso del transporte ferroviario en la logística de la entidad ha pasado del 25% en 2016 al 55% en la actualidad, una evolución que sitúa a Galicia como la única comunidad autónoma española en la que los residuos municipales se transportan por ferrocarril.
Además de la reducción de emisiones, este modelo logístico permitió ahorrar cerca de 11,7 millones de litros de gasóleo durante el periodo analizado, lo que supone una media superior al millón de litros anuales.
Actualmente, Sogama gestiona los residuos generados por 304 municipios gallegos, que representan el 97% de los ayuntamientos de Galicia y dan servicio a más de 2,3 millones de habitantes. El transporte ferroviario se realiza desde las terminales de Taboadela (Ourense), Guixar (Vigo) y O Ceao (Lugo), desde donde los residuos son trasladados hasta las instalaciones de tratamiento.
Críticas a las incidencias ferroviarias
Pese a defender las ventajas del ferrocarril, Domínguez Lino mostró su preocupación por las incidencias registradas durante el primer semestre de este año, que atribuyó a la gestión del operador ferroviario y del administrador de infraestructuras.
Según explicó, los cortes del servicio sin planificación previa provocaron que numerosos contenedores quedaran retenidos en las vías, obligando a reorganizar el transporte por carretera con escaso margen de maniobra. Esta situación, añadió, ocasionó retrasos en las plantas de transferencia, dificultades en la recogida de residuos por parte de los municipios y un incremento de la presión sobre todo el sistema logístico.
El presidente de Sogama aseguró que algunas de estas incidencias se prolongaron durante más de 30 días consecutivos, generando un importante impacto económico y operativo para la empresa pública.
Aun así, quiso diferenciar las dificultades derivadas de la gestión de la infraestructura ferroviaria de las ventajas que ofrece este medio de transporte. En este sentido, reafirmó la apuesta de Sogama por el tren como herramienta para mejorar la eficiencia del sistema de gestión de residuos y reducir la huella de carbono asociada a su actividad.