Rebi ha obtenido la certificación internacional SURE (Sustainable Resources Verification Scheme) para todas sus centrales de calor, un reconocimiento que acredita que la biomasa utilizada en sus instalaciones cumple los requisitos europeos en materia de sostenibilidad, trazabilidad y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Las plantas certificadas están ubicadas en Guadalajara, Cuenca, Aranda de Duero, Móstoles, Ólvega y Soria, donde las dos centrales que abastecen la Red de Calor de la ciudad también han recibido esta acreditación. El proceso se ha desarrollado junto a su proveedor Amatex Biomasa, garantizando que toda la cadena de suministro, desde el aprovechamiento forestal hasta la producción de energía térmica, cumple con los estándares exigidos por la Unión Europea.
La certificación llega en un momento especialmente relevante tras la entrada en vigor de la Directiva Europea de Energías Renovables III (RED III), que endurece los criterios de sostenibilidad aplicables a la biomasa sólida. En este contexto, el sello SURE permite demostrar que las instalaciones y su cadena de suministro cumplen los nuevos requisitos regulatorios.
Control de toda la cadena de suministro
Uno de los aspectos diferenciales de esta certificación es que no evalúa únicamente las centrales de calor, sino a todos los agentes implicados en la cadena de suministro de la biomasa. Desde el aprovechamiento forestal, el transporte y el almacenamiento hasta el consumo final, todas las fases deben estar documentadas y sometidas a mecanismos de control que garanticen la trazabilidad del combustible.
De este modo, la certificación acredita que la biomasa utilizada por Rebi procede de una gestión forestal sostenible y mantiene la cadena de custodia exigida por la normativa comunitaria.
Redes de calor renovables
Las redes de calor desarrolladas por Rebi suministran calefacción y agua caliente sanitaria a viviendas, edificios públicos, hospitales, universidades, instalaciones deportivas e industrias mediante una infraestructura centralizada alimentada con biomasa.
Según la compañía, este modelo contribuye a mejorar la eficiencia energética, reducir las emisiones contaminantes y disminuir la dependencia de combustibles fósiles como el gas natural o el gasóleo.
Impulso a la descarbonización
Con la obtención de la certificación SURE, Rebi refuerza su estrategia de desarrollar soluciones energéticas alineadas con los objetivos europeos de descarbonización y transición energética.
La empresa señala que sus proyectos buscan combinar eficiencia, seguridad de suministro y sostenibilidad ambiental, favoreciendo además el aprovechamiento responsable de los recursos forestales, la generación de empleo local y la reducción de las emisiones de CO₂ asociadas al consumo energético.
Con este reconocimiento, Rebi consolida la certificación de todas sus centrales de calor y reafirma su apuesta por las redes de calor renovables como una herramienta para avanzar hacia un modelo energético más sostenible.