Empresas Premium
Óscar Hernández, director general de ANARPLA (Asociación Nacional de Recicladores de Plástico)
La revisión del Reglamento de Envases y Residuos de Envases y de la Ley 7/2022 llega en un momento decisivo para la industria española del reciclado de plásticos. España dispone de capacidad, experiencia y tecnología, pero necesita estabilidad normativa, mejores infraestructuras de selección y una demanda que haga competitivo al plástico reciclado frente al virgen. Las decisiones que se adopten ahora determinarán si las inversiones realizadas se consolidan o si aumenta la infrautilización de las plantas.
España afronta un periodo decisivo. Las decisiones que se adopten determinarán si aprovecha la capacidad desarrollada o mantiene un modelo expuesto a una demanda inestable, a la volatilidad del plástico virgen y a la presión competitiva internacional.
España no parte de cero. Cuenta con más de 180 plantas de reciclado y una capacidad instalada cercana a los 2,3 millones de toneladas anuales, una de las mayores de Europa por habitante. Durante los últimos años, las empresas han invertido en nuevas líneas, tecnologías de clasificación y descontaminación, digitalización, trazabilidad y producción de materiales reciclados con mejores prestaciones.
Sin embargo, disponer de capacidad industrial no garantiza que esta se utilice. El principal problema al que se enfrenta actualmente el sector es la brecha existente entre lo que España puede reciclar y lo que el mercado está dispuesto a consumir.
|