Los datos presentados durante el II Congreso CAE de A3E y las conclusiones del I Observatorio CAE elaborado por A3E con la colaboración de Deloitte reflejan un mercado en expansión, con una creciente profesionalización y perspectivas muy positivas hasta 2030. Sin embargo, el rápido crecimiento del sistema también plantea desafíos relevantes relacionados con el rigor técnico, la calidad de los expedientes, y la digitalización y trazabilidad de los procesos. El futuro del mercado dependerá de que todos los agentes implicados sean capaces de preservar la credibilidad y solidez de un mecanismo llamado a desempeñar un papel clave en la transición energética.
El sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) atraviesa un momento de consolidación y crecimiento que pocos cuestionan ya dentro del sector energético español. Apenas tres años después de su puesta en marcha, el mecanismo ha dejado de ser una promesa regulatoria para convertirse en una herramienta real de movilización de inversiones en eficiencia energética. Los datos avalan esa percepción, ya que en 2025 se triplicó el volumen de mercado de 2024. Y solo en el primer trimestre de 2026, se ha igualado el volumen de mercado de 2025.
La fotografía general del mercado fue uno de los grandes ejes del II Congreso CAE organizado por la A3E el pasado 7 de mayo en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, una cita que reunió a administraciones públicas, sujetos obligados, sujetos delegados, verificadores, ingenierías, consultoras y empresas energéticas. El encuentro sirvió no solo para hacer balance del desarrollo del sistema, sino también para lanzar un mensaje compartido: el mercado CAE funciona, crece y las perspectivas son positivas, pero el propio éxito del modelo obliga ahora a extremar el rigor técnico y documental para evitar distorsiones futuras.
Esa idea conecta directamente con las conclusiones del I Observatorio del Sistema CAE en España, elaborado por A3E en colaboración con Deloitte y presentado precisamente durante el congreso. El documento nace con el objetivo de proporcionar una “visión evolutiva, integral y compartida del Sistema CAE”, convirtiéndose en una herramienta de análisis complementaria a los datos oficiales.