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Veolia impulsa una nueva generación de soluciones integradas para transformar los centros de datos en infraestructuras eficientes, circulares y resilientes, en un contexto de crecimiento exponencial y presión sobre los recursos naturales.
La economía digital avanza a un ritmo vertiginoso. La expansión del cloud computing, la inteligencia artificial y el procesamiento masivo de datos está impulsando una demanda sin precedentes de centros de datos en todo el mundo. Sin embargo, este crecimiento acelerado plantea importantes desafíos ambientales y operativos: consumo intensivo de energía, uso masivo de agua y generación de residuos tecnológicos.
En este contexto, Veolia ha dado un paso estratégico al presentar su nueva solución global “Data Center Resource 360”, una propuesta integral diseñada para abordar de forma simultánea los principales retos del sector. La iniciativa no solo busca mejorar la eficiencia de estas infraestructuras críticas, sino también convertirlas en aliadas de la transición ecológica y la resiliencia territorial.
El mercado global de centros de datos está experimentando un crecimiento exponencial. Se prevé que tanto el número de instalaciones como su capacidad aumenten alrededor de un 11% anual hasta 2034, impulsados por la digitalización de la economía y el auge de tecnologías como la inteligencia artificial.
Sin embargo, este crecimiento no está exento de dificultades. Cerca de la mitad de los proyectos previstos o en construcción podrían enfrentarse a retrasos o restricciones administrativas debido a preocupaciones relacionadas con el consumo energético, la disponibilidad de agua o el impacto en los recursos locales.
A esta presión se suma un dato clave: el consumo conjunto de agua de los centros de datos y la industria de semiconductores podría alcanzar en 2030 el equivalente al uso de 46 millones de personas. Una cifra que ilustra la magnitud del desafío y la necesidad urgente de soluciones sostenibles.
En paralelo, el mercado de soluciones integradas para centros de datos —capaces de abordar estos retos de forma global— se estima que alcanzará un valor de 5.000 millones de dólares anuales en 2030.
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