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En 2025 se generaron 13.516 toneladas de aceite industrial usado en la región, procedentes de más de 6.000 establecimientos. Su tratamiento permitió obtener 5.845 toneladas de nuevos lubricantes y 3.078 toneladas de fuel industrial.
La Comunidad de Madrid gestionó en 2025 la totalidad del aceite industrial usado generado en la región, un residuo peligroso que, tras su recogida y tratamiento, puede convertirse en nuevas materias primas y recursos energéticos.
Según los datos de SIGAUS, durante el pasado año se generaron 13.516 toneladas brutas de este residuo en 6.292 establecimientos repartidos por 142 municipios madrileños. El 60% de los puntos de generación correspondió a talleres mecánicos y el 14% a instalaciones industriales, aunque el residuo también procede de actividades como el comercio, la hostelería, el transporte o la agricultura.
Gracias a su gestión, fue posible valorizar las 12.757 toneladas netas de aceite usado obtenidas después de separar el agua y otros sedimentos. Los recursos recuperados equivaldrían a los que se habrían obtenido mediante el refino convencional de aproximadamente 3,1 millones de barriles de petróleo.
La generación de aceite industrial usado se encuentra muy dispersa por el territorio, lo que hace necesaria una red logística capaz de atender establecimientos de diferentes sectores y ubicaciones.
En 2025, las empresas gestoras que colaboran con SIGAUS realizaron 20.388 operaciones de recogida en 142 municipios de la Comunidad de Madrid. El sistema permitió atender también zonas con mayores dificultades logísticas.
En concreto, se recogieron 168 toneladas de aceite usado en zonas rurales, 170 toneladas en zonas de montaña y otras 8 toneladas en municipios con menos de 1.000 habitantes.
La recogida también alcanzó áreas próximas a espacios naturales protegidos. En las inmediaciones de la Reserva de la Biosfera de las Cuencas Altas de los Ríos Manzanares, Lozoya y Guadarrama se recuperaron 143 toneladas en 46 puntos generadores.
En el entorno de recursos hídricos, como ríos, lagos y embalses, se recogieron otras 133 toneladas procedentes de 19 establecimientos.
Una vez recogido, el aceite industrial usado se somete a distintos tratamientos para eliminar sus impurezas y recuperar los recursos que contiene. En Madrid, el 73% del aceite neto valorizado, equivalente a 9.337 toneladas, se destinó a procesos de regeneración.
Este tratamiento permite obtener bases lubricantes que pueden utilizarse posteriormente para fabricar nuevos aceites, favoreciendo la reincorporación del material al ciclo productivo. Aproximadamente, con tres litros de aceite usado pueden obtenerse dos litros de lubricante nuevo.
En 2025, el aceite regenerado en la Comunidad de Madrid permitió obtener 5.845 toneladas de nuevos lubricantes, una cantidad suficiente para llenar el cárter de aproximadamente 1,4 millones de turismos.
Las 3.420 toneladas restantes se sometieron a tratamientos de valorización energética para su utilización como fuel BIA, un combustible industrial con bajo contenido en azufre empleado en hornos y calderas.
De este proceso se obtuvieron 3.078 toneladas de combustible, dando así un segundo aprovechamiento a los materiales contenidos en el residuo.
El conjunto de los tratamientos aplicados al aceite industrial usado permitió evitar durante 2025 la emisión de 8.102 toneladas de CO₂, debido a que su valorización requiere una menor demanda energética que la producción primaria de recursos a partir del petróleo.
“Los resultados obtenidos en la Comunidad de Madrid reflejan la eficacia de un modelo que lleva dos décadas demostrando que es posible garantizar que el aceite industrial usado se recoja allí donde se genera y se reincorpore al ciclo productivo”, señala Eduardo de Lecea, director general de SIGAUS.
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