La seguridad hídrica ha sustituido a la eficiencia como principal prioridad en la gestión del agua. Este fue el mensaje central de la primera jornada del XIX Foro de la Economía del Agua, celebrado en Santiago de Chile, donde administraciones públicas, empresas y expertos analizaron los desafíos que plantea el cambio climático para garantizar el abastecimiento de agua y la resiliencia de los territorios.
Durante la inauguración del encuentro, el presidente del Foro de la Economía del Agua, Francisco Lombardo, defendió la necesidad de evolucionar hacia un nuevo modelo de gestión que priorice la disponibilidad del recurso. En su intervención afirmó que el desafío actual ya no consiste únicamente en optimizar el uso del agua, sino en garantizar su acceso para la población, la actividad económica y los ecosistemas mediante una planificación estratégica, innovación y cooperación institucional.
Lombardo destacó además el papel del Foro como espacio de diálogo entre administraciones, empresas, universidades y sociedad civil para impulsar soluciones multidisciplinares que permitan reforzar la resiliencia hídrica.
Por su parte, el gobernador de la Región Metropolitana de Santiago, Claudio Orrego, aseguró que el cambio climático ya forma parte de la realidad cotidiana y defendió una gobernanza integrada del agua basada en la coordinación entre todos los actores implicados. En este sentido, explicó que la región desarrolla estrategias hídricas en sus 52 municipios e impulsa actuaciones relacionadas con el drenaje sostenible, la prevención de incendios, la renaturalización de espacios urbanos y la protección de los recursos naturales.
La conferencia inaugural corrió a cargo del director general de Veolia Iberia y Latinoamérica, Gustavo Migues, quien apostó por el concepto de seguridad ambiental como garantía para que la sociedad y la industria puedan planificar su desarrollo en un escenario marcado por el cambio climático.
Migues defendió el papel de la digitalización, la inteligencia artificial, la reutilización del agua, la descarbonización y la modernización de las infraestructuras como herramientas esenciales para mejorar la eficiencia de los sistemas hídricos y aumentar su resiliencia. Asimismo, reclamó estabilidad regulatoria e inversiones sostenidas para acelerar la adaptación de las infraestructuras a los nuevos riesgos climáticos.
Como ejemplo, destacó las actuaciones desarrolladas en el área metropolitana de Barcelona, donde el agua regenerada ya representa una parte significativa del consumo urbano, así como la experiencia de Santiago de Chile, donde se trabaja para adaptar el sistema de abastecimiento a fenómenos como las sequías prolongadas, los ríos atmosféricos y los episodios de elevada turbidez.
Durante la jornada también se abordó la recuperación de espacios fluviales y la integración entre agua, energía y desarrollo sostenible. El gerente general de Aguas Andinas, José Sáez, puso en valor la transformación ambiental del río Mapocho y subrayó la necesidad de adaptar las infraestructuras hidráulicas a un escenario climático cada vez más exigente.
Por su parte, el director académico del Foro, Estanislao Arana, defendió una mayor coordinación entre las políticas de agua y energía para avanzar hacia un modelo más resiliente, mientras que el especialista en recursos hídricos de Anglo American, Pedro Olivares, incidió en la importancia de proteger las fuentes de agua, integrar a las comunidades locales y fomentar una actividad industrial más eficiente y sostenible.
El XIX Foro de la Economía del Agua continuará con nuevas sesiones centradas en la restauración de cuencas, la modernización de infraestructuras y la colaboración entre administraciones, empresas y sociedad para reforzar la resiliencia hídrica y avanzar hacia una gestión más sostenible del agua.