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La asociación asegura que los países europeos con mejores resultados en gestión de residuos combinan altas tasas de reciclaje y valorización energética, dos herramientas que considera complementarias para avanzar hacia el vertido cero.
España necesita impulsar la valorización energética de residuos si quiere cumplir los objetivos europeos de reducción del vertido fijados para 2035. Así lo defiende la Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos (AEVERSU), que reclama una estrategia basada en la combinación de reciclaje y valorización energética para reducir la dependencia de los vertederos.
La entidad sostiene que la experiencia de los países europeos con mejores indicadores de gestión de residuos demuestra que ambas soluciones no compiten entre sí, sino que se complementan para minimizar el volumen de residuos que termina en vertedero.
Según datos de Eurostat recopilados por la Confederation of European Waste-to-Energy Plants (CEWEP), países como Alemania, Suecia, Austria, Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Finlandia y Luxemburgo han logrado reducir el vertido por debajo del 5% gracias a un modelo que combina elevadas tasas de reciclaje con una amplia capacidad de valorización energética.
En estos países, el reciclaje supera habitualmente el 50% de los residuos municipales, mientras que la valorización energética representa entre el 30% y el 50% del tratamiento de los residuos que no pueden reciclarse.
La situación española dista todavía de esos niveles. Según los datos oficiales, el país recicla alrededor del 41-42% de los residuos municipales y solo valoriza energéticamente un 11%, mientras que cerca del 47% continúa depositándose en vertederos, una cifra que duplica ampliamente la media europea.
Para AEVERSU, este escenario dificulta el cumplimiento de los objetivos fijados por la Unión Europea, que establecen que en 2035 únicamente podrá destinarse a vertedero un máximo del 10% de los residuos municipales.
La asociación considera que uno de los principales desafíos pasa por ampliar la red de plantas de valorización energética. Actualmente España dispone de 13 instalaciones, una cifra muy inferior a la de otros países europeos como Alemania, que cuenta con cerca de un centenar.
Según AEVERSU, esta falta de capacidad provoca que millones de toneladas de residuos no reciclables sigan teniendo como único destino el vertedero, especialmente en determinadas comunidades autónomas.
El presidente de la asociación, Joaquín Pérez Viota, asegura que la experiencia europea demuestra que "no se trata de elegir entre reciclaje o valorización energética, sino de utilizar todas las herramientas disponibles para cerrar el ciclo de los residuos y reducir al mínimo el vertido".
Actualmente, las plantas españolas valorizan energéticamente más de 2,3 millones de toneladas de residuos no reciclables al año, transformándolos en electricidad y calor en lugar de enviarlos a vertedero.
AEVERSU destaca que este modelo también contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Según datos de CEWEP, cada tonelada de residuos tratada mediante valorización energética evita aproximadamente entre 0,5 y 1 tonelada de CO₂ equivalente respecto a su eliminación en vertedero, principalmente por la reducción de las emisiones de metano.
Además, la energía obtenida de estos residuos permite abastecer a millones de ciudadanos europeos y alimentar redes urbanas de calefacción en países como Suecia, Dinamarca, Finlandia o Alemania.
Para la asociación, España necesita una planificación a largo plazo que combine el impulso del reciclaje, el desarrollo de nuevas infraestructuras de valorización energética y una reducción progresiva del vertido si quiere converger con los modelos más avanzados de gestión de residuos en Europa.
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