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Investigadores de la Universidad de RMIT (Australia) han desarrollado un innovador sistema capaz de eliminar más del 90% de los microplásticos presentes en las aguas residuales mediante la combinación de microburbujas y nanoburbujas, una solución que podría incorporarse a las plantas depuradoras sin necesidad de realizar grandes modificaciones en las infraestructuras existentes.
La investigación mejora un proceso ampliamente utilizado en el tratamiento de aguas, conocido como flotación por aire disuelto, optimizando parámetros como la presión del aire, el tiempo de saturación y el tamaño de las burbujas.
Al combinar ambos tipos de burbujas, los científicos comprobaron que la eficiencia en la captura de microplásticos supera ampliamente la obtenida cuando se utiliza un solo tipo de burbuja.
Según el profesor asociado Biplob Pramanik, director del Centro de Investigación Water Effective Technology and Tools de la Universidad de RMIT, "las plantas de tratamiento de aguas residuales constituyen una de las principales vías por las que los microplásticos llegan a ríos y mares, ya que muchas de estas partículas consiguen atravesar los sistemas convencionales de filtrado". La nueva técnica ofrece una solución práctica y fácilmente aplicable para reducir esta contaminación antes de que alcance los ecosistemas acuáticos.
El funcionamiento del sistema se basa en la acción complementaria de ambos tipos de burbujas. Mientras que las microburbujas proporcionan la fuerza necesaria para elevar las partículas hasta la superficie, las nanoburbujas favorecen la adhesión y agrupación de los microplásticos, aumentando significativamente la eficacia del proceso de separación.
Los ensayos realizados demostraron además que el método mantiene un elevado rendimiento en condiciones similares a las que presentan las aguas residuales reales, lo que refuerza su potencial para su implantación a escala industrial.
Los investigadores consideran que esta tecnología podría convertirse en una herramienta clave para frenar la contaminación por microplásticos, un problema ambiental cada vez más preocupante por su impacto sobre la biodiversidad y la salud humana.
Cabe recordar que la Unión Europea ha fijado como objetivo reducir un 30 % la liberación de microplásticos al medio ambiente para 2030. Entre las medidas adoptadas se encuentran las restricciones progresivas sobre microplásticos añadidos intencionadamente a determinados productos y nuevas iniciativas para controlar las pérdidas de pellets de plástico durante su fabricación y transporte.
Referencia:‘Micro-Nanobubble Integrated Dissolved Air Flotation: A High-Efficiency Strategy for Microplastic Mitigation in Wastewater’, by Sirajum Monira and Biplob Pramanik, is published in ACS ES&T Water (DOI: 10.1021/acsestwater.6c00127).
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