Empresas Premium
La sostenibilidad continúa ganando peso en la estrategia empresarial española, pero su integración efectiva en el día a día de las organizaciones sigue siendo una asignatura pendiente.
Así lo refleja el II Barómetro Esade-ISS de Sostenibilidad en el Workplace, elaborado por el Instituto de Innovación Social de Esade e ISS Iberia, que identifica una brecha significativa entre la importancia que las empresas otorgan a los criterios ESG y su aplicación real en los espacios de trabajo.
Uno de los datos más destacados del informe muestra que el 70% de los responsables de sostenibilidad reportan ya directamente al CEO, frente al 45% registrado en 2024. Esta evolución evidencia cómo la agenda ESG ha pasado de ocupar una posición secundaria a formar parte del núcleo de la toma de decisiones corporativas.
Sin embargo, el estudio advierte de que este avance en la gobernanza no se traduce con la misma intensidad en ámbitos como la cultura organizativa, el liderazgo sostenible, el bienestar de las personas, la diversidad o la transformación de los modelos de negocio.
El análisis concluye que las empresas han logrado avances relevantes en áreas como la eficiencia energética, el uso de energías renovables y la gestión del agua, especialmente ante los desafíos derivados de la crisis hídrica. No obstante, persisten importantes dificultades para convertir los compromisos en acciones concretas.
La economía circular es uno de los ejemplos más evidentes. Aunque el 89% de las organizaciones reconoce su relevancia estratégica, solo el 59% afirma haber avanzado de forma efectiva en su implementación.
Situaciones similares se observan en cuestiones relacionadas con la diversidad, la equidad y la inclusión, donde existe una diferencia notable entre el reconocimiento de su importancia y la puesta en marcha de políticas capaces de generar cambios culturales profundos.
El informe también señala que la gestión sostenible de la cadena de valor y la integración de la sostenibilidad como una auténtica cultura corporativa continúan siendo algunos de los grandes retos pendientes para las organizaciones.
El barómetro, elaborado a partir de encuestas realizadas a 46 compañías de distintos sectores económicos, identifica cinco grandes tensiones que condicionarán la evolución de los espacios de trabajo en los próximos años:
Los datos reflejan la magnitud de estos desafíos. Menos del 45% de las empresas dispone de una política formal de trabajo híbrido y tres de cada cuatro no han formado a sus directivos para gestionar este nuevo modelo. Además, solo el 16% de los trabajadores afirma confiar plenamente en las decisiones de sus líderes y el 79% reconoce no sentirse comprometido con su organización.
Para cerrar la distancia entre ambición e implementación, el informe propone diez líneas de actuación dirigidas a impulsar la transformación sostenible de los espacios de trabajo. Entre ellas destacan la integración de la sostenibilidad en los procesos reales de decisión, el fortalecimiento de la transparencia y la escucha activa, la apuesta por el bienestar de las personas y la formación de nuevos líderes capaces de combinar sostenibilidad, innovación y negocio.
Según concluye el estudio, las organizaciones que logren trasladar los principios ESG desde los informes y estrategias corporativas hasta la cultura y el funcionamiento cotidiano estarán mejor preparadas para afrontar los desafíos sociales, tecnológicos y medioambientales de los próximos años.
|