Empresas Premium
Amazon y la tecnológica Aganova han puesto en marcha en Bérgamo (Italia) un proyecto para reducir las pérdidas de agua en la red de abastecimiento mediante inteligencia artificial y tecnología acústica avanzada. La iniciativa, desarrollada junto al operador Uniacque, permitirá detectar fugas en tiempo real y optimizar la eficiencia hídrica.
El proyecto se apoya en los servicios en la nube de AWS (Amazon Web Services) para analizar datos y monitorizar las principales conducciones de agua. Gracias a esta tecnología, se estima un ahorro anual de 200 millones de litros de agua, equivalente al consumo de unos 1.300 hogares o a 80 piscinas olímpicas, durante un periodo de diez años.
La solución desarrollada por Aganova combina sensores acústicos, análisis de datos en la nube e inteligencia artificial para identificar fugas con alta precisión. El sistema monitoriza de forma continua el flujo de agua y detecta anomalías mediante algoritmos de aprendizaje automático, proporcionando información geolocalizada que facilita una rápida intervención.
Este enfoque permite a los operadores mejorar la gestión de sus infraestructuras, reducir pérdidas y optimizar el uso de un recurso cada vez más escaso.
Según datos oficiales, Italia pierde más del 40% del agua que circula por sus redes públicas debido a fugas, una de las cifras más elevadas de Europa. Este contexto refuerza la necesidad de soluciones tecnológicas que permitan mejorar la eficiencia y garantizar el suministro.
En este sentido, Uniacque mantiene un compromiso activo con la modernización de su red de distribución y la reducción de pérdidas como parte de su estrategia frente a la escasez hídrica.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos de Amazon por impulsar proyectos de conservación del agua a nivel internacional. Este modelo ya se ha aplicado en otras ciudades, como São Paulo, donde un proyecto similar prevé ahorrar más de 210 millones de litros de agua al año mediante la inspección de grandes infraestructuras.
Con este despliegue en Bérgamo, la combinación de tecnología acústica, inteligencia artificial y computación en la nube se posiciona como una herramienta clave para afrontar uno de los grandes desafíos globales: la gestión eficiente del agua.
|