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La entrada de RIVE Private Investment marca un punto de inflexión en la evolución de la compañía, que acelera el desarrollo de soluciones multitecnológicas para sustituir los combustibles fósiles en los procesos térmicos industriales.
Durante los últimos años, gran parte del debate energético europeo se ha centrado en la transformación del sistema eléctrico. La incorporación masiva de energías renovables, el crecimiento de la generación fotovoltaica y eólica o el desarrollo del almacenamiento eléctrico han ocupado buena parte de las políticas públicas dirigidas a combatir el cambio climático. Sin embargo, existe todavía un gran reto pendiente que, pese a representar aproximadamente un tercio de las emisiones de CO₂ de la Unión Europea, ha permanecido durante años en un segundo plano, y es la descarbonización de la demanda térmica.
La mayor parte del calor que consume la industria europea continúa generándose mediante gas, gasóleo o GLP. Procesos como la producción de alimentos, la fabricación de componentes de automoción, la industria papelera, la química, la farmacéutica o la agroalimentaria siguen dependiendo mayoritariamente de combustibles fósiles para generar vapor, agua caliente o calor de proceso. Sustituir esa energía por fuentes renovables se ha convertido en uno de los grandes desafíos tecnológicos y económicos de la transición energética.
Precisamente en este contexto se enmarca una operación empresarial que marca un antes y un después en el sector español de la energía térmica renovable. La entrada de RIVE Private Investment en el capital de Rebi (Recursos de la Biomasa) no representa únicamente la incorporación de un nuevo socio financiero. Constituye el respaldo de uno de los principales fondos europeos especializados en infraestructuras para la transición energética a una estrategia empresarial que pretende acelerar la descarbonización industrial mediante soluciones térmicas renovables.
La operación supone la quinta inversión del fondo RIVE Infrastructure Impact Fund (RIIF) y permitirá reforzar la capacidad de crecimiento de Rebi, acelerar el desarrollo de su cartera de proyectos y consolidar su evolución hacia un productor independiente de energía térmica integrada.
Aunque el nombre de Rebi ha estado históricamente asociado al desarrollo de redes urbanas de calor alimentadas mediante biomasa, la compañía lleva años ampliando progresivamente su campo de actuación hacia soluciones energéticas mucho más complejas.
Fundada en 2007 por los impulsores del Grupo Amatex, empresa soriana creada una década antes referente en el aprovechamiento y transformación de la madera, con una trayectoria vinculada a la gestión forestal, la madera tratada para exteriores, la producción de pellets y el suministro de biomasa, ha construido durante casi veinte años un conocimiento técnico que hoy le permite abordar prácticamente cualquier necesidad térmica industrial mediante un enfoque claramente multitecnológico.
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