Empresas Premium
La gestión del agua se ha convertido en uno de los retos operativos más relevantes para la industria. Sectores con corrientes de aguas residuales complejas deben responder a límites de vertido cada vez más exigentes, objetivos de sostenibilidad y la necesidad de optimizar la eficiencia de sus procesos de tratamiento.
En este contexto, la flotación por aire disuelto (DAF) se ha consolidado como una tecnología eficaz para el tratamiento de aguas residuales industriales y municipales. Se trata de un proceso físico-químico que utiliza microburbujas de aire para separar contaminantes presentes en el agua. Estas microburbujas se adhieren a partículas y compuestos hidrofóbicos, permitiendo que asciendan a la superficie para su retirada mediante sistemas de raspado.
Los sistemas DAF se utilizan ampliamente para eliminar sólidos en suspensión (TSS), reducir la demanda bioquímica de oxígeno (DBO) y separar grasas y aceites presentes en las corrientes de aguas residuales, contribuyendo a mejorar la calidad del efluente tratado y garantizar un funcionamiento estable de las instalaciones. Además de su uso como etapa principal de tratamiento, esta tecnología se aplica también como pretratamiento para reducir la carga sobre procesos biológicos posteriores, clarificación de efluentes tras tratamientos biológicos o recuperación de productos presentes en el agua residual.
Sector del petróleo y gas: control de aceites y sólidos en corrientes industriales
Las operaciones del sector del petróleo y gas generan aguas residuales con presencia significativa de hidrocarburos, aceites y partículas finas, lo que exige soluciones capaces de realizar una separación eficaz antes de etapas posteriores de tratamiento o reutilización.
|