La aireación de los tanques de lodos activados constituye uno de los procesos con mayor consumo energético en las plantas de tratamiento de aguas residuales. Ante el aumento de los costes de la energía, los objetivos de descarbonización y unas exigencias regulatorias cada vez mayores, AERZEN apuesta por abordar la aireación como un sistema integrado en el que tecnología, control y proceso biológico trabajen de forma coordinada.
La compañía considera que la eficiencia energética no depende únicamente del rendimiento de los equipos, sino de la interacción entre los distintos elementos que intervienen en el proceso. En este sentido, la correcta sincronización entre difusores, soplantes y sistemas de control permite adaptar el suministro de aire a las necesidades de cada instalación y mantener la estabilidad del tratamiento.
La aireación como sistema integral
AERZEN ha desarrollado el Sistema de Tratamiento de Agua AERZEN (AWTS) como una solución integral orientada a optimizar el proceso de aireación en tanques de lodos activados.
El sistema parte de un análisis de las necesidades específicas de cada planta para seleccionar la tecnología de soplantes más adecuada, optimizar la transferencia de aire en las balsas y coordinar los diferentes elementos que intervienen en el proceso.
Según la compañía, este enfoque permite superar las limitaciones de las optimizaciones realizadas sobre componentes individuales y avanzar hacia una gestión global del sistema de aireación, con el objetivo de mejorar tanto la eficiencia energética como la fiabilidad operativa.
Eficiencia frente a las fluctuaciones de carga
Las plantas de tratamiento deben mantener unos parámetros de calidad exigentes al mismo tiempo que hacen frente a variaciones en la carga contaminante y en las necesidades de aireación.
Esta situación obliga a disponer de sistemas capaces de adaptar el suministro de aire a las condiciones reales del proceso, evitando tanto un aporte insuficiente, que podría comprometer el tratamiento, como un exceso de aireación que incremente innecesariamente el consumo energético.
En este contexto, AERZEN plantea una estrategia basada en la coordinación entre soplantes, difusores y sistemas de control de alta eficiencia, de manera que el conjunto pueda responder de forma más precisa a las necesidades de cada momento.
Del equipo al proceso
La compañía defiende una metodología que sitúa el proceso de tratamiento en el centro del diseño de la solución. Esto implica analizar las características de cada instalación antes de determinar qué tecnología de soplantes y qué configuración de aireación resulta más adecuada.
El objetivo es que la solución técnica no se limite a incorporar equipos eficientes de manera independiente, sino que estos funcionen de forma coordinada para maximizar el rendimiento global de la instalación.
AERZEN también destaca la importancia de la colaboración desde las primeras fases de los proyectos con ingenierías, contratistas y operadores. La participación desde el diseño permite adaptar la solución a las características del proceso y facilitar posteriormente su funcionamiento y mantenimiento.
Con este enfoque, la compañía busca avanzar hacia plantas de tratamiento de aguas residuales más eficientes, estables y preparadas para afrontar el incremento de los costes energéticos y las exigencias ambientales.