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Zaragoza ha sido elegida Capital Verde Europea 2028, el reconocimiento que concede la Comisión Europea a las ciudades que destacan por sus políticas ambientales y su compromiso con la sostenibilidad.
La candidatura se ha impuesto a Aalborg (Dinamarca), Bielsko-Biała (Polonia), Košice (Eslovaquia) y Oporto (Portugal), tras superar la evaluación técnica y la fase final del certamen.
El galardón reconoce los avances de la ciudad en ámbitos como la calidad del aire, la gestión del agua, la biodiversidad, la economía circular y la lucha contra el cambio climático. Además, permitirá a Zaragoza reforzar su proyección internacional y compartir buenas prácticas ambientales con otras ciudades europeas.
La designación permitirá a Zaragoza desarrollar durante 2028 un programa de actividades en colaboración con la ciudadanía, las empresas, las instituciones y las entidades sociales. La Comisión Europea acompaña el reconocimiento con una dotación económica de 600.000 euros para implementar la estrategia ambiental de la ciudad.
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha destacado que el premio reconoce el trabajo desarrollado para avanzar hacia una ciudad más verde, saludable, accesible y preparada frente al cambio climático. También ha subrayado la importancia de la colaboración entre administraciones, empresas, universidades y ciudadanía.
La candidatura contempla una batería de 150 acciones, desde proyectos de menor escala hasta iniciativas de mayor alcance. Entre ellas figuran propuestas vinculadas al festival Vive Latino y al proyecto Ebro Vivo, en el marco de las actuaciones relacionadas con el legado de la Exposición Internacional de 2008.
En el caso del Vive Latino, la propuesta plantea que cada abono o entrada al festival incluya la plantación de un árbol para la ciudad. La iniciativa busca vincular un evento cultural de gran participación con los objetivos ambientales de Zaragoza y con la colaboración público-privada.
La capital aragonesa suma este reconocimiento a otros hitos recientes, como su designación como Ciudad Europea del Deporte 2027 y la obtención del Premio Ciudad Accesible 2026. También forma parte de las primeras 100 ciudades climáticamente neutras de la Unión Europea para 2030.
Los datos presentados durante la evaluación reflejan avances en distintos indicadores ambientales. En calidad del aire, Zaragoza registra una exposición media ponderada a partículas finas PM2,5 de 9,79 microgramos por metro cúbico, situada entre el 20 % de los valores más bajos de Europa, según la información de la candidatura. En 2025, todos los contaminantes se mantuvieron por debajo de los valores límite de la Unión Europea. La ciudad dispone de una red municipal con ocho estaciones de medición.
En materia de agua, el consumo doméstico alcanzó los 100,4 litros por habitante y día en 2024. El consumo total también ha disminuido, desde los 105 hectómetros cúbicos anuales registrados en la década de 1980 hasta los 61 hectómetros cúbicos actuales.
Además, el 99 % de la población está conectada a la red de saneamiento y el 99,5 % del agua residual recibe tratamiento terciario, de acuerdo con los datos aportados por Zaragoza.
La protección de los espacios naturales constituye otro de los pilares de la candidatura. El 27 % del término municipal está protegido, con 12 espacios de la Red Natura 2000 que suman 35.978 hectáreas.
En el ámbito urbano, el 76,5 % de la población vive a menos de 300 metros de una zona verde pública de más de 5.000 metros cuadrados. A ello se suma el Bosque de los Zaragozanos, cuyo proyecto contempla la plantación de 700.000 árboles.
Estas actuaciones se enmarcan en la estrategia municipal para ampliar las zonas verdes, favorecer la biodiversidad y mejorar la adaptación de la ciudad a los efectos del cambio climático.
Zaragoza también ha presentado resultados en gestión de residuos. Entre 2018 y 2025, la generación total se redujo un 15,93 %, hasta situarse en 287.063 toneladas, según los datos de la candidatura.
El proyecto incorpora iniciativas como la biorrefinería CIRCULAR BIOCARBON y REDOL, identificadas durante la evaluación como ejemplos de avance en economía circular. Estas iniciativas se suman a las actuaciones municipales dirigidas a reducir la generación de residuos y favorecer su aprovechamiento.
En materia climática, la ciudad ha reducido sus emisiones un 25 % entre 2005 y 2019, mientras que las emisiones por habitante descendieron un 31 % en ese periodo.
Zaragoza cuenta con un objetivo de reducción del 80 % de las emisiones para 2030, en el marco de su Climate City Contract y el reconocimiento Mission Label. La estrategia se complementa con un plan de adaptación al cambio climático que incluye 47 medidas distribuidas en nueve áreas, con indicadores para realizar su seguimiento.
La designación como Capital Verde Europea permitirá a Zaragoza dar visibilidad a estas políticas durante 2028 y reforzar el intercambio de soluciones ambientales con otras ciudades. El reto será aprovechar el reconocimiento para acelerar las actuaciones de sostenibilidad y trasladar sus beneficios a la calidad de vida de la ciudadanía.
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