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El Instituto de Investigación en Energía de Catalunya (IREC) ha desarrollado una metodología para identificar y cuantificar los puntos vulnerables de la red eléctrica del área metropolitana de Barcelona ante el riesgo de inundaciones. La herramienta busca facilitar a las administraciones públicas la planificación de medidas de adaptación frente al impacto creciente de los fenómenos climáticos extremos.
El trabajo se enmarca en el proyecto europeo ICARIA, liderado por Veolia y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), que durante los últimos tres años ha estudiado cómo el cambio climático puede intensificar los efectos de las lluvias extremas, los temporales marítimos y el oleaje.
Los modelos desarrollados por el proyecto han permitido elaborar mapas de riesgo para los municipios del área metropolitana de Barcelona bajo diferentes escenarios de cambio climático. Según sus proyecciones, las zonas expuestas a inundaciones pluviales graves podrían aumentar hasta un 25 % durante los próximos 75 años.
Sobre estos mapas, el IREC ha aplicado su propia metodología de análisis de riesgos a la red eléctrica para evaluar tanto los daños directos sobre infraestructuras, como subestaciones y centros de distribución, como las consecuencias indirectas sobre los consumidores y otras infraestructuras.
El análisis estima que el daño anual esperado se sitúa entre 3 y 4 millones de euros en el conjunto del área metropolitana de Barcelona. Aproximadamente la mitad correspondería a daños directos sobre la infraestructura eléctrica y la otra mitad a afecciones a los usuarios y efectos en cascada sobre otros servicios.
En el caso de un episodio extremo, como una DANA o un temporal de características similares a la tormenta Gloria, el impacto económico podría alcanzar unos 5 millones de euros cada diez años.
La metodología tiene su origen en el proyecto RESCCUE, en el que se aplicó inicialmente en Barcelona y Bristol. En ICARIA, el IREC ha ampliado su alcance para analizar superficies mayores y facilitar su utilización como herramienta de apoyo a las decisiones públicas.
El proyecto ICARIA también ha estudiado los efectos de fenómenos extremos en Salzburgo (Austria) y las islas del Egeo Sur (Grecia). Los análisis han abordado riesgos asociados a olas de calor, inundaciones, temporales marítimos, vientos extremos e incendios sobre viviendas e infraestructuras críticas.
Los resultados obtenidos en los tres territorios buscan servir de referencia para desarrollar medidas de adaptación climática replicables en otras regiones europeas, especialmente en aquellas donde las infraestructuras críticas estén cada vez más expuestas a fenómenos meteorológicos extremos.
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