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Los incendios que cada verano afectan a diferentes puntos de España vuelven a poner el foco en la importancia de desarrollar materiales capaces de mejorar la seguridad frente al fuego.
En este contexto, AIMPLAS, Instituto Tecnológico del Plástico, trabaja en nuevas soluciones sostenibles que ayudan a ralentizar la propagación de las llamas, reducir el calor liberado durante un incendio y disminuir la generación de humo, uno de los principales riesgos para la evacuación de personas.
Las investigaciones del centro tecnológico se centran en el desarrollo de materiales ignífugos y recubrimientos avanzados destinados a sectores como la construcción, la movilidad, las infraestructuras y la automoción, combinando una mayor protección con un menor impacto ambiental.
Entre los avances más recientes figuran nuevos barnices ignífugos y ecológicos para madera, desarrollados dentro del proyecto REFUGI, que buscan mejorar el comportamiento frente al fuego de este material, cada vez más utilizado en edificios e interiorismo.
Los ensayos realizados sobre paneles MDF muestran que estas formulaciones consiguen reducir tanto la intensidad como la velocidad de propagación del incendio y disminuir de forma significativa la producción de humo. Además, algunos de los recubrimientos generan una capa protectora durante la combustión que actúa como barrera frente al calor y retrasa la degradación del material.
Los investigadores destacan que estas soluciones también podrían aplicarse sobre superficies plásticas y metálicas, ampliando su uso a ámbitos como la industria, el transporte o las infraestructuras.
Otra de las líneas de investigación desarrolladas por AIMPLAS corresponde al proyecto PHOSFIRE, centrado en la obtención de retardantes de llama sostenibles para pinturas, barnices y materiales plásticos.
Los resultados obtenidos permiten reducir cerca de un 50 % el calor total liberado durante la combustión y disminuir hasta un 46 % la intensidad máxima del incendio respecto a soluciones convencionales.
Según explica Lodovico Agostinis, responsable del Grupo de Investigación de Ignífugos de AIMPLAS, el objetivo es desarrollar materiales que contribuyan a ralentizar la evolución del fuego y reducir tanto el calor como el humo generado, mejorando así las posibilidades de actuación durante una emergencia.
El investigador subraya además que la protección frente al fuego debe avanzar hacia soluciones más sostenibles, incorporando materias primas renovables y procesos de fabricación con un menor impacto ambiental.
La experiencia del centro tecnológico en este ámbito ha llevado a la Comisión Europea a seleccionar a AIMPLAS para coordinar el proyecto HEFESTOS, una iniciativa que analizará alternativas más sostenibles a determinados retardantes de llama bromados, ampliamente utilizados en sectores como la construcción, la automoción o el cableado.
El proyecto reunirá a empresas, centros de investigación y asociaciones para evaluar la viabilidad técnica de estas alternativas y aportar evidencia científica que sirva de apoyo a futuras decisiones regulatorias en el ámbito europeo.
Los responsables de la iniciativa consideran que avanzar hacia nuevos materiales requiere una colaboración estrecha entre industria, investigación y administraciones para garantizar que las futuras soluciones mantengan los niveles de protección exigidos y, al mismo tiempo, reduzcan su impacto ambiental.
Los proyectos REFUGI y PHOSFIRE, financiados por IVACE+i con apoyo de los fondos FEDER de la Unión Europea, forman parte de la estrategia de AIMPLAS para desarrollar materiales sostenibles capaces de mejorar la resistencia al fuego en aplicaciones industriales y de construcción.
En un contexto marcado por el aumento del riesgo de incendios y la creciente apuesta por materiales más respetuosos con el medio ambiente, estas investigaciones buscan ofrecer soluciones que combinen seguridad, innovación y sostenibilidad para sectores considerados estratégicos.
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