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La Asociación Española de Biocircularidad (Biocirc) ha presentado sus aportaciones a la consulta pública previa del futuro decreto que regulará la producción de biometano en Castilla-La Mancha, reclamando una normativa que permita aprovechar el enorme potencial de la comunidad autónoma para convertir esta tecnología en un motor de reindustrialización, desarrollo rural y economía circular.
La asociación considera que el éxito del futuro decreto debe medirse por su capacidad para facilitar el desarrollo de proyectos técnicamente solventes, ambientalmente rigurosos y socialmente integrados, capaces de atraer inversión, generar empleo y ofrecer soluciones a algunos de los principales retos del territorio.
Según recuerda Biocirc, el propio Plan Regional de Biometanización de Castilla-La Mancha identifica un potencial de producción de 8,1 TWh anuales de biometano y estima que la región genera 15,7 millones de toneladas de materia orgánica susceptibles de valorización, lo que sitúa a la comunidad entre las mejor posicionadas para liderar el desarrollo de esta fuente de energía renovable.
"El propio Gobierno de Castilla-La Mancha ya ha reconocido oficialmente el extraordinario potencial de la región. Ahora el futuro decreto debe estar a la altura de esa oportunidad y facilitar que ese potencial se traduzca en impulso industrial, empleo y competitividad para el medio rural", afirma Margarita de Gregorio, CEO de Biocirc.
La asociación destaca que Castilla-La Mancha concentra una intensa actividad agrícola, ganadera y agroindustrial, lo que genera importantes volúmenes de materia orgánica cuya valorización representa una oportunidad para impulsar la economía biocircular.
En este contexto, Biocirc subraya que el biometano constituye una herramienta eficaz para mejorar la gestión sostenible de los nutrientes, al transformar previamente los residuos orgánicos en energía renovable y en fertilizantes y enmiendas de mayor valor añadido, reduciendo la aplicación directa de estiércoles y otros residuos sobre los suelos.
Asimismo, considera que esta tecnología puede contribuir a abordar desafíos como la contaminación por nitratos y la gestión de los residuos ganaderos mediante soluciones industriales basadas en la economía circular.
Entre sus propuestas, Biocirc reclama que el futuro decreto refuerce la seguridad jurídica y mantenga un sistema de autorización basado en criterios técnicos, ambientales y científicos, evitando duplicar procedimientos ya contemplados en la Autorización Ambiental Integrada (AAI) y en la normativa estatal y europea.
La asociación recuerda que las plantas de biometano ya están sometidas a estrictos procesos de evaluación ambiental y a controles administrativos durante toda su vida útil, por lo que considera que la nueva regulación debe centrarse en reforzar la calidad de los proyectos y no en introducir nuevas cargas administrativas.
Asimismo, defiende que las decisiones sobre este tipo de instalaciones continúen correspondiendo a las administraciones competentes, aplicando criterios homogéneos y objetivos que eviten desigualdades entre municipios.
Biocirc reconoce la necesidad de mejorar la información y la participación pública para responder a las inquietudes existentes en algunos municipios, pero advierte de que ello no debe traducirse en un marco normativo que dificulte el desarrollo de proyectos que cumplen plenamente con la legislación ambiental.
Entre las medidas planteadas destacan la creación de una ventanilla única para agilizar la tramitación administrativa, el establecimiento de plazos claros para resolver expedientes, la coordinación del futuro decreto con el marco regulatorio estatal y europeo y el reconocimiento de los proyectos que obtengan el futuro Sello de Excelencia Social, Territorial y Ambiental promovido por el Gobierno de España.
Para Biocirc, Castilla-La Mancha reúne todas las condiciones para convertirse en una comunidad de referencia en el desarrollo responsable del biometano, siempre que cuente con una regulación ambiciosa, rigurosa y capaz de transformar su potencial en inversión, empleo, competitividad y oportunidades para el medio rural.
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