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El proyecto piloto incorpora 61 establecimientos de toda España y busca evaluar la viabilidad de recuperar el calzado posconsumo a través de los propios puntos de venta, con la colaboración de los consumidores y el apoyo técnico de Inescop.
El Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) de Gerescal ha puesto en marcha la segunda fase de su prueba piloto de 2026, centrada en la recogida selectiva de calzado usado directamente en tiendas. La iniciativa, desarrollada junto con ocho marcas del sector, pretende analizar la viabilidad de este modelo de recuperación y comparar sus resultados con los obtenidos mediante la recogida en contenedores de vía pública.
Bajo el lema «Del residuo al recurso», esta nueva etapa busca implicar directamente al consumidor en la economía circular del calzado, convirtiendo los establecimientos participantes en puntos de recogida y promoviendo la devolución de zapatos usados para su posterior tratamiento y valorización.
La fase en tienda llega después de una primera etapa de recolección y procesado del calzado depositado en contenedores urbanos por parte de Humana y Proyecto Lázaro. Con el nuevo despliegue, Gerescal pretende estudiar las diferencias en la gestión, trazabilidad y valor del residuo según el canal de recogida.
La prueba piloto cuenta con la colaboración de un grupo de marcas que participan como pioneras en este modelo de recuperación: Pikolinos, MTNG (Mustang), Wonders, Gioseppo, Zapato Feroz, Boreal, Casas y Mibo (Avarca de Menorca).
Los consumidores podrán entregar calzado usado en los establecimientos participantes y, en función de las condiciones establecidas por cada firma, acceder a bonificaciones para futuras compras. De esta manera, el proyecto busca fomentar la participación ciudadana y reforzar el compromiso de las marcas con la circularidad de sus productos.
En total, la campaña contempla 61 puntos de recogida: 48 tiendas monomarca de Pikolinos, Wonders, Mustang, Gioseppo, Zapato Feroz, Boreal y Mibo, y 13 establecimientos multimarca de la cadena Casas, donde se recogerá calzado de diferentes enseñas.
El proyecto cuenta con el coliderazgo técnico de Inescop (Instituto Tecnológico del Calzado), responsable de la coordinación científica, la recopilación de indicadores clave de rendimiento (KPI) y el seguimiento de las rutas de gestión del calzado posconsumo.
El instituto también se encarga de supervisar el tratamiento del residuo para recuperar distintas fracciones materiales, analizar su comportamiento al final de la vida útil y maximizar sus posibilidades de aprovechamiento.
Uno de los objetivos centrales de esta fase es garantizar la trazabilidad del calzado recogido, desde su depósito en los contenedores de las tiendas hasta su transformación. Con ello, Gerescal busca disponer de información verificable sobre el destino de los materiales y ofrecer garantías frente a posibles prácticas de greenwashing.
Una vez recogido, el calzado se someterá a un proceso de reciclaje mecánico, mediante trituración y separación de sus componentes fundamentales: fibras, cueros, polímeros, espumas y metales.
El destino de los materiales recuperados dependerá de sus características y posibilidades de aprovechamiento. La primera opción será su incorporación a la fabricación de nuevas suelas de calzado en la industria local, siempre que las propiedades del material obtenido lo permitan.
Cuando no sea viable esta aplicación, los polímeros que no reúnan las condiciones necesarias para otros usos industriales se probarán en la fabricación de pavimentos para parques y pistas deportivas. Como última alternativa, el proyecto contempla la valorización energética para maximizar el aprovechamiento del residuo.
La iniciativa también concede un papel relevante a los equipos de venta de los establecimientos participantes. Las marcas están desarrollando formaciones específicas para sus trabajadores, que actuarán como embajadores del proyecto y ayudarán a trasladar a los consumidores la importancia de la recogida selectiva.
Entre sus funciones se encuentran sensibilizar sobre el consumo responsable, explicar el destino del calzado entregado y acompañar al cliente durante el proceso de devolución. Además, las enseñas contemplan distintas medidas para aumentar la participación, como descuentos en próximas compras y acciones de fidelización vinculadas a la colaboración con un modelo de consumo más sostenible.
Con esta segunda fase, Gerescal busca comprobar el potencial de los puntos de venta como canal de recuperación del calzado posconsumo y avanzar hacia un sistema de gestión más controlado, medible y trazable.
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