El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia (CABB) ha finalizado las obras de ampliación y mejora de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Bakio, una actuación que ha supuesto una inversión de cerca de 7 millones de euros y que permitirá reforzar la capacidad de tratamiento de aguas residuales del municipio, especialmente durante los periodos de lluvias intensas y la temporada estival, cuando la población llega a triplicarse.
Los trabajos, iniciados a principios de 2023, se han desarrollado durante 29 meses manteniendo la instalación operativa en todo momento y garantizando el cumplimiento de los parámetros de calidad del agua depurada. La planta está diseñada para atender las necesidades de 5.400 habitantes equivalentes, aunque puede alcanzar una capacidad de hasta 15.960 habitantes equivalentes en situaciones de máxima demanda.
Más capacidad y mayor eficiencia en el tratamiento de aguas residuales
La actuación ha incluido una remodelación integral del proceso de depuración. Entre las principales mejoras destaca la renovación del tratamiento biológico, sustituyendo las antiguas turbinas por un sistema de aireación mediante difusores, más eficiente energéticamente y menos ruidoso, que mejora la eliminación de nutrientes.
Asimismo, la instalación cuenta ahora con dos nuevos decantadores secundarios circulares, que duplican la capacidad de los anteriores y permiten absorber con mayores garantías los incrementos de caudal provocados por episodios de lluvia, mejorando la calidad del efluente y reduciendo el impacto ambiental.
La nueva EDAR incorpora también un sistema de pretratamiento compuesto por dos plantas compactas para el tamizado, desarenado y desengrasado, una renovada línea de tratamiento de fangos y un sistema integral de ventilación y desodorización que minimiza la generación de olores.
Sostenibilidad e integración en el entorno
Uno de los aspectos destacados del proyecto ha sido la apuesta por la eficiencia energética y la integración paisajística de la instalación. Los materiales utilizados en los edificios han sido seleccionados para favorecer su adaptación al entorno y resistir las condiciones del ambiente marino.
Además, la planta dispone de 58 placas fotovoltaicas instaladas en las cubiertas de sus edificios, con una potencia total de 30 kWp, que contribuyen a reducir el consumo energético y la huella ambiental de la infraestructura.
Digitalización y mayor fiabilidad operativa
La modernización de la EDAR incluye la implantación de un avanzado sistema de control SCADA, que permite supervisar y gestionar la instalación tanto desde la propia planta como de forma remota desde la EDAR de Galindo, en Sestao. Esta herramienta mejora la capacidad de respuesta ante incidencias y optimiza la operación diaria.
Además, el proyecto ha incorporado un modelo BIM (Building Information Modeling) que actúa como gemelo digital de la infraestructura, facilitando las tareas de explotación, mantenimiento y planificación futura.
Durante la visita institucional a las nuevas instalaciones, el presidente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, Kepa Odriozola, destacó que la actuación responde al compromiso de la entidad por dotar a los municipios consorciados de infraestructuras “robustas, resilientes y comprometidas con la protección del medio ambiente”.
Con esta inversión, la EDAR de Bakio se sitúa entre las instalaciones más avanzadas de su categoría, preparada para afrontar los desafíos asociados al crecimiento estacional de la población, los fenómenos meteorológicos extremos y las crecientes exigencias en materia de saneamiento, depuración y sostenibilidad hídrica.