La Asociación Española de Biocircularidad (Biocirc) ha presentado sus alegaciones al proyecto de Real Decreto de Impulso del Biometano impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), reclamando una mayor ambición regulatoria para transformar el potencial de esta fuente renovable en una herramienta estratégica de seguridad energética, desfosilización y reindustrialización verde.
La organización valora positivamente la incorporación de objetivos obligatorios de penetración de biometano para usos distintos al transporte, una medida que considera clave para estimular la producción nacional y aumentar la presencia de este gas renovable en el sistema energético español. Sin embargo, advierte de que los objetivos planteados resultan insuficientes en comparación con la capacidad productiva disponible y con las metas fijadas en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030.
Según Biocirc, mientras el PNIEC contempla alcanzar una producción de 20 TWh de biogás y biometano en 2030, la propuesta actual generaría una demanda mínima obligatoria de apenas 3,06 TWh, equivalente al 1,8 % de la demanda prevista de gas. Por ello, la asociación solicita elevar los objetivos y establecer una hoja de ruta a largo plazo, con metas indicativas hasta 2040 que aporten mayor certidumbre a los inversores.
Menos trabas administrativas y más coherencia regulatoria
Entre las principales demandas del sector figura la necesidad de agilizar los procesos de autorización y reducir la complejidad administrativa que actualmente ralentiza el desarrollo de nuevos proyectos.
Biocirc considera prioritario avanzar hacia procedimientos más rápidos, coordinados y homogéneos entre comunidades autónomas para eliminar uno de los principales obstáculos que afronta el despliegue del biometano en España.
Asimismo, reclama una mayor coherencia regulatoria en todo el territorio nacional, evitando restricciones o tratamientos diferenciados para las instalaciones de biometano respecto a otras tecnologías renovables cuando no existan razones técnicas o ambientales que lo justifiquen.
Un sello de excelencia como incentivo al desarrollo
La asociación respalda la creación de un futuro sello de excelencia social, territorial y ambiental para las plantas de biometano, aunque defiende que este reconocimiento vaya acompañado de ventajas concretas para los proyectos que acrediten buenas prácticas.
Entre las medidas propuestas figuran la tramitación preferente, la simplificación de permisos y la reducción de cargas regulatorias, con el objetivo de convertir el sello en un incentivo efectivo para acelerar nuevas inversiones.
Biocirc considera además que esta herramienta puede contribuir a mejorar la transparencia, combatir la desinformación y poner en valor los beneficios asociados al biometano, tanto en términos de economía circular y gestión de residuos como de generación de empleo, actividad económica y desarrollo rural.
El valor estratégico del CO₂ biogénico
Otro de los aspectos destacados en las alegaciones presentadas por la asociación es el reconocimiento del CO₂ biogénico generado durante el proceso de producción de biometano.
La organización subraya que este recurso puede convertirse en una materia prima estratégica para el desarrollo de nuevas cadenas industriales vinculadas a los combustibles sintéticos, el hidrógeno renovable y otros productos esenciales para la descarbonización de sectores difíciles de electrificar, como el transporte marítimo o la aviación.
Por ello, propone desarrollar un marco específico que favorezca su valorización y contribuya a mejorar la viabilidad económica y la competitividad de los proyectos.
Una oportunidad para reforzar la autonomía energética
En un contexto internacional marcado por la volatilidad de los mercados energéticos y las tensiones geopolíticas, Biocirc considera que España dispone de una oportunidad única para aprovechar sus recursos orgánicos y aumentar la producción nacional de gases renovables.
La asociación defiende que impulsar el biometano permitirá reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, fortalecer la seguridad de suministro, dinamizar la economía rural y acelerar la transición hacia un modelo energético más sostenible y competitivo.
Por ello, reitera la necesidad de que el futuro real decreto combine objetivos de consumo ambiciosos con medidas que faciliten la inversión y el desarrollo de nuevas plantas, permitiendo convertir el potencial del biometano en una realidad industrial capaz de generar beneficios ambientales, económicos y sociales para el conjunto del país.