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ITG presenta nuevas soluciones basadas en inteligencia artificial, IoT y energía compartida para acelerar la transición energética en el rural, combatir la pobreza energética y facilitar el acceso a energías renovables en España y Portugal.
El centro tecnológico ITG ha presentado las últimas soluciones tecnológicas con las que está impulsando el desarrollo de comunidades energéticas rurales, un modelo que ya beneficia a más de 350 usuarios en España y Portugal y genera ahorros superiores a los 140.000 euros anuales entre sus participantes.
La presentación tuvo lugar durante la jornada “Energía compartida: comunidades energéticas, tecnología y territorio”, celebrada en A Coruña y que reunió a representantes de administraciones públicas, entidades locales y comunidades energéticas de ambos países para analizar el papel de la innovación en la transición energética rural.
Durante el encuentro, ITG mostró los principales resultados obtenidos en el proyecto CEL RURAL y avanzó los objetivos de ENECORE, una nueva iniciativa de I+D+i orientada a desarrollar modelos innovadores de energía compartida dirigidos especialmente a combatir la pobreza energética y reforzar la resiliencia de los territorios rurales.
“Las comunidades energéticas están demostrando que la transición energética no depende únicamente de grandes infraestructuras, sino también de la capacidad de los territorios para organizarse, generar energía de proximidad y compartir sus beneficios. Nuestro objetivo es que la tecnología ayude a que estos modelos sean viables, escalables y accesibles para cualquier municipio rural”, destacó Santiago Rodríguez Charlón, director de la División de Energía de ITG.
En el marco del proyecto CEL RURAL, financiado por el programa Interreg POCTEP, ITG ha desarrollado herramientas, metodologías y experiencias piloto destinadas a facilitar la implantación de comunidades energéticas locales en entornos rurales de España y Portugal.
La iniciativa busca superar las barreras técnicas, económicas y regulatorias que todavía dificultan el despliegue de modelos de autoconsumo colectivo y generación renovable compartida.
Durante la jornada se presentaron experiencias desarrolladas en municipios como Xermade (Lugo), Moeche (A Coruña), Fontiveros (Ávila), Vila Verde (Braga) o la isla portuguesa de Culatra, donde estas comunidades energéticas están contribuyendo a reducir costes energéticos, fomentar la participación ciudadana y generar beneficios sociales y ambientales en el territorio.
Uno de los principales anuncios del encuentro fue la presentación de ENECORE, una nueva iniciativa de cooperación transfronteriza liderada por ITG que trabajará hasta 2028 en el desarrollo y validación de modelos innovadores de energía compartida para consumidores vulnerables.
El proyecto contempla la puesta en marcha de cuatro nuevos pilotos en la comarca gallega del Condado Paradanta, la provincia de Ávila, el municipio portugués de Terras de Bouro y la isla de Culatra.
Estos demostradores permitirán evaluar soluciones basadas en comunidades energéticas rurales, autoconsumo colectivo solidario y nuevos modelos de intercambio energético, apoyados en tecnologías digitales avanzadas, plataformas IoT e inteligencia artificial aplicada a la gestión energética.
“El siguiente reto ya no es solo producir energía renovable, sino garantizar que sus beneficios lleguen a quienes más los necesitan. Las nuevas tecnologías nos permiten diseñar modelos de energía compartida más eficientes, más justos y con un mayor impacto social en el territorio”, afirmó Rodríguez Charlón.
ENECORE pondrá especial atención en facilitar el acceso a una energía limpia, asequible y de proximidad para hogares vulnerables, al tiempo que contribuye a la descarbonización y a la autonomía energética de los territorios rurales.
Para ello, el proyecto incorporará herramientas digitales capaces de optimizar la producción, distribución y consumo energético mediante sistemas inteligentes de monitorización y análisis de datos.
Los resultados obtenidos servirán además para desarrollar metodologías y soluciones replicables en otras regiones de España y Portugal interesadas en impulsar modelos de energía compartida.
La jornada también sirvió para intercambiar experiencias entre administraciones, entidades locales, comunidades energéticas y proveedores tecnológicos que ya trabajan en nuevos modelos de generación y consumo energético colaborativo.
Entre los participantes estuvieron representantes de las diputaciones de A Coruña, Lugo, Ourense y Ávila, así como de la Comunidade Intermunicipal do Cávado, además de ayuntamientos, asociaciones de desarrollo rural y comunidades energéticas de ambos países.
Con iniciativas como CEL RURAL y ENECORE, ITG refuerza su apuesta por la innovación tecnológica aplicada a las energías renovables, impulsando soluciones que facilitan el acceso a la energía, generan ahorro para la ciudadanía y aceleran la transición hacia un modelo energético más sostenible en el medio rural.
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