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La asociación critica que la electricidad vuelva a tributar al 21% de IVA mientras los carburantes mantienen el tipo reducido del 10% y reclama una reforma fiscal alineada con la transición energética
APPA Renovables ha denunciado que la fiscalidad energética vigente en España penaliza a la electricidad renovable frente a los combustibles fósiles, después de que el IVA de la electricidad haya regresado al 21% desde este 1 de junio, mientras que los carburantes derivados del petróleo seguirán tributando al tipo reducido del 10% hasta el próximo 30 de junio.
La asociación considera que esta situación lanza una señal contradictoria al mercado, ya que grava con una mayor carga fiscal a la energía que está contribuyendo a contener los precios gracias al crecimiento de las fuentes renovables en el sistema eléctrico.
Según APPA Renovables, más del 60% de la electricidad generada en España durante lo que va de año procede de energías renovables, una circunstancia que ha permitido reducir la exposición de consumidores y empresas a la volatilidad de los mercados internacionales de combustibles fósiles.
El director general de la organización, José María González Moya, ha señalado que “la electricidad baja o contiene sus precios gracias a las renovables y, como consecuencia de esa buena evolución, se le retira la rebaja fiscal. Mientras tanto, los combustibles fósiles, que han subido con fuerza, conservan el IVA reducido”.
La asociación advierte de que la medida afecta directamente a los procesos de electrificación impulsados tanto por la Unión Europea como por el propio Gobierno. Así, la electricidad utilizada para recargar vehículos eléctricos o alimentar sistemas de climatización mediante bombas de calor soportará un IVA del 21%, mientras que la gasolina, el gasóleo u otros combustibles fósiles mantendrán una fiscalidad más favorable durante este mes.
Para APPA Renovables, esta situación contradice las recomendaciones de la Comisión Europea, que ha defendido la reducción de impuestos y cargas sobre la electricidad como una herramienta para abaratar las facturas energéticas, reforzar la competitividad industrial y acelerar la descarbonización de la economía.
Más allá del IVA, la asociación reclama una revisión integral de la fiscalidad energética española. Entre sus propuestas figura la eliminación definitiva del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), así como del Impuesto Especial sobre la Electricidad y de otras cargas que, a su juicio, encarecen tanto la generación como el consumo eléctrico.
APPA considera que el actual sistema fiscal responde a un modelo energético ya superado y que resulta incompatible con los objetivos de electrificación, almacenamiento, autoconsumo y movilidad eléctrica recogidos en los planes de transición energética.
“La transición energética necesita coherencia. No pedimos privilegios para la electricidad renovable; pedimos que no se la penalice frente a los combustibles fósiles”, ha concluido González Moya.
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