La actividad se ha llevado a cabo en las instalaciones de la planta situadas en la calle Méjico y ha permitido a los efectivos realizar ejercicios técnicos en condiciones reales, reforzando la preparación operativa ante posibles intervenciones en entornos industriales y urbanos.
Durante la jornada, los bomberos realizaron distintas prácticas de trabajos en altura, utilizando cubiertas inclinadas y estructuras elevadas de la instalación para simular escenarios reales de emergencia. Las maniobras incluyeron desplazamientos asegurados mediante líneas de vida, progresión sobre tejados industriales, transporte de material y ejercicios de coordinación y posicionamiento en altura.
Una de las prácticas se centró en la intervención sobre cubiertas inclinadas, una actuación especialmente útil para emergencias relacionadas con incendios industriales, rescates de operarios o daños provocados por fenómenos meteorológicos. Posteriormente, los equipos desarrollaron maniobras verticales sobre el depósito de agua de la planta, simulando rescates y accesos técnicos en estructuras de gran altura.
Todas las actuaciones se realizaron con sistemas profesionales de seguridad y equipos anticaídas, dentro de una jornada orientada a mejorar la coordinación y la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia.
Desde Rebi han destacado la importancia de colaborar con los cuerpos de seguridad y emergencia para facilitar espacios reales donde desarrollar formación continua y ejercicios especializados. “La seguridad y la coordinación con los servicios de emergencia son aspectos prioritarios en cualquier infraestructura energética”, señalan desde la compañía.
La Red de Calor de Guadalajara continúa consolidándose como una infraestructura de referencia en sostenibilidad y eficiencia energética, manteniendo además una estrecha colaboración con administraciones y servicios de emergencia para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de sus instalaciones.