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La iniciativa, impulsada por AIMPLAS, el CSIC y la Asociación Vertidos Cero, busca desarrollar tecnologías de reciclado enzimático para valorizar residuos plásticos marinos y fomentar la economía circular en sectores como la pesca y la acuicultura.
El proyecto OCEANZYME ha iniciado su actividad con el objetivo de investigar nuevas soluciones de reciclado enzimático de basuras marinas, una línea innovadora orientada a transformar residuos plásticos recuperados del mar en nuevos recursos de valor para sectores como la pesca y la acuicultura.
La investigación se desarrollará entre 2026 y 2028 gracias a la colaboración entre AIMPLAS, el Instituto de Ciencias del Mar y el Instituto de Química Avanzada de Cataluña del CSIC, bajo la coordinación de la Asociación Vertidos Cero.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y está cofinanciado por la Unión Europea mediante el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).
OCEANZYME busca aplicar un enfoque científico integral que combine análisis metagenómico, caracterización enzimática, simulaciones moleculares y aislamiento de bacterias con capacidad degradadora de plásticos. El objetivo es desarrollar nuevas alternativas para el tratamiento de residuos marinos altamente degradados que actualmente no pueden reciclarse mediante procesos mecánicos convencionales.
Para ello, se llevarán a cabo campañas de pesca pasiva en las demarcaciones marinas noratlántica y levantino-balear, donde se retirarán residuos plásticos del fondo marino para su análisis y caracterización microbiológica.
Los investigadores estudiarán las comunidades microbianas asociadas a estos residuos mediante técnicas de metagenómica y aislarán bacterias capaces de degradar diferentes tipos de plástico. Posteriormente, se identificarán enzimas con potencial degradador que serán modeladas en 3D y evaluadas para validar su posible aplicación en procesos de reciclado enzimático.
El proyecto pone el foco en residuos localizados en fondos profundos, donde las densidades de basura marina oscilan entre 40 y 300 objetos por kilómetro cuadrado y cuyos materiales presentan un elevado deterioro físico y mecánico, dificultando su reutilización mediante tecnologías tradicionales.
La iniciativa combina experiencia en retirada de residuos, microbiología marina, simulación molecular y reciclado de plásticos, con el objetivo de impulsar soluciones alineadas con la protección del medio marino, la innovación ambiental y la economía circular.
Además de la investigación científica, OCEANZYME contempla acciones de transferencia tecnológica, divulgación y sensibilización para fomentar un mayor conocimiento sobre el impacto de las basuras marinas y las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías de reciclaje sostenible.
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