Con esta validación, la compañía supera los 3,09 millones de toneladas de CO₂ preinscritas, lo que la sitúa como la empresa privada con mayor volumen de créditos de carbono registrados en España.
Montalbán Live: reforestación y absorción de CO₂ en Teruel
El proyecto, ubicado en Montalbán (Teruel), se centra en la restauración hidrológico-forestal de 585,8 hectáreas, con un horizonte de permanencia de 50 años. Su objetivo principal es la reforestación de laderas para crear una masa forestal mixta capaz de mejorar las condiciones del terreno y aumentar la absorción de carbono.
Además de su impacto climático, la iniciativa busca reforzar la resiliencia del territorio frente a fenómenos extremos, favoreciendo la infiltración del agua, reduciendo la escorrentía y ayudando a minimizar riesgos como inundaciones o incendios.
Bosques como activos climáticos y económicos
Forest Makers impulsa un modelo basado en la transformación de terrenos degradados en activos climáticos, combinando restauración ambiental con generación de valor a largo plazo.
Según Mariano Schoendorff, CEO de la compañía, el objetivo va más allá de proyectos puntuales:
“Queremos escalar un modelo capaz de transformar territorios en bosques vivos, medibles y permanentes, que generen impacto climático real”.
Impulso estratégico para NYESA en el mercado climático
La operación también refuerza la posición de NYESA Valores Corporación, S.A., que posee un 11% de Sierra Nevada S.A., aumentando su exposición a un mercado en crecimiento como el de los créditos de carbono y la inversión ambiental.
España, oportunidad clave en la economía del carbono
El avance de Forest Makers se enmarca en un contexto de creciente protagonismo de la economía climática, donde la restauración de ecosistemas se posiciona como una palanca estratégica.
La compañía ya trabaja en la ampliación de su cartera de proyectos en España y su futura expansión en Europa, con el objetivo de consolidarse como uno de los líderes privados en este sector.
“La inversión privada puede ser decisiva para regenerar ecosistemas y acelerar la transición climática”, concluye Schoendorff.