El proyecto, desarrollado en colaboración con bancos multilaterales de desarrollo e instituciones financieras internacionales, busca acelerar el acceso a servicios de agua fiables mediante la alineación de reformas normativas, financiación y alianzas estratégicas.
La iniciativa nace en un contexto marcado por una creciente presión sobre los recursos hídricos. Actualmente, cerca de 4.000 millones de personas sufren escasez de agua, lo que afecta directamente a la salud, la seguridad alimentaria, la producción energética y el empleo. De hecho, el agua está vinculada a unos 1.700 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, lo que refuerza su papel como pilar clave para el desarrollo económico.
Reformas, inversión y alianzas para transformar el sector
El objetivo de Water Forward es ayudar a los países, especialmente en desarrollo, a construir sistemas hídricos más resilientes, eficientes y sostenibles, capaces de hacer frente a fenómenos extremos como sequías e inundaciones. Para ello, la plataforma promoverá reformas institucionales, mejoras en la regulación y el fortalecimiento financiero de las empresas de servicios públicos.
Uno de los elementos centrales del programa son los llamados “pactos hídricos nacionales”, mediante los cuales los gobiernos definen sus prioridades, impulsan reformas y establecen planes de inversión. En el lanzamiento de la iniciativa, 14 países ya han anunciado sus compromisos, mientras que otros se encuentran en proceso de adhesión.
“El agua es fundamental para el funcionamiento de las economías. Cuando los sistemas hídricos funcionan, los agricultores producen, las empresas operan y las ciudades atraen inversiones”, ha señalado Ajay Banga, presidente del Grupo Banco Mundial, quien ha subrayado la necesidad de escalar soluciones que garanticen servicios fiables a gran escala.
Impulso a la inversión y al empleo
La plataforma también pretende movilizar financiación pública y privada para acelerar proyectos de infraestructuras hídricas, facilitando la creación de iniciativas listas para inversión. El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a proporcionar seguridad hídrica a 400 millones de personas, mientras que el conjunto de socios permitirá alcanzar el objetivo global de 1.000 millones.
Este esfuerzo cobra especial relevancia en un escenario en el que se prevé que más de 1.200 millones de jóvenes se incorporen al mercado laboral en países en desarrollo en los próximos años. Contar con servicios de agua fiables será clave para generar empleo, atraer inversión y sostener el crecimiento económico.
Una alianza global para afrontar el desafío del agua
Water Forward cuenta con el respaldo de numerosas instituciones financieras internacionales, entre ellas el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo o el Banco Islámico de Desarrollo, entre otros. Esta red permitirá coordinar recursos, conocimiento técnico y capacidades para acelerar la transformación del sector.
Con esta iniciativa, el Banco Mundial refuerza su apuesta por la seguridad hídrica como elemento estratégico para el desarrollo sostenible, en un momento en el que el acceso al agua se consolida como uno de los grandes desafíos globales del siglo XXI.