La instalación, cuya puesta en marcha está prevista para el próximo mes de junio, permitirá ampliar de forma significativa la capacidad de tratamiento de residuos en la comunidad autónoma.
Una planta orientada a la economía circular y a la valorización energética
El principal objetivo del proyecto es maximizar la valorización de los residuos y reducir la cantidad destinada a disposición final, en línea con el modelo de economía circular que impulsa el grupo. La nueva planta permitirá transformar más del 60% de los residuos tratados en materias primas recicladas y en combustible sólido recuperado (CSR), una fuente de energía que substituye los combustibles fósiles. Con una inversión superior a los 7,2 millones de euros, la instalación contará con una capacidad para tratar hasta 100.000 toneladas anuales de residuos municipales e industriales.
El proyecto refuerza el compromiso de Grupo Griñó con la valorización de residuos, apostando por soluciones que promuevan la reutilización y el aprovechamiento de los recursos, contribuyendo a una gestión más eficiente en el territorio.
Tal como apunta Joan Griñó, presidente de Grupo Griñó: “Esta instalación nos permite fortalecer nuestra capacidad para ofrecer soluciones de proximidad que optimicen el aprovechamiento de los recursos. Estamos trabajando para mejorar la vida de las personas en los territorios donde operamos, al tiempo que implementamos medidas para la preservación del planeta”.
En esta línea, la planta optimiza la gestión de residuos, disminuyendo traslados a instalaciones alejadas y limitando el vertido en depósitos. Estas mejoras contribuyen a una reducción significativa de la huella de carbono, al minimizar las emisiones asociadas al transporte y gracias al aprovechamiento de los recursos existentes.
Compromiso local y estrategia de expansión
Esta iniciativa tiene un impacto positivo en la economía local: Se estima que la planta pueda generar unos 50 empleos, entre directos e indirectos vinculados a la actividad.
Grupo Griñó sigue consolidando su presencia en la Región de Murcia, donde ya cuenta con tres empresas operativas. Esta planta forma parte de la estrategia de expansión del grupo, que continúa fortaleciendo su capacidad para ofrecer soluciones integrales en la gestión de residuos.