Empresas Premium
El operador europeo ENTSO-E ha publicado su informe final sobre el apagón eléctrico registrado el 28 de abril de 2025 en la península ibérica, en el que identifica como principal causa los problemas de control de tensión y plantea una serie de recomendaciones para evitar incidentes similares en el futuro.
El documento aporta claridad tras meses de incertidumbre y pone de relieve la complejidad de gestionar una red eléctrica moderna, especialmente en un contexto de rápida transformación del sistema energético. Entre sus conclusiones, destaca que el incidente debe analizarse desde una perspectiva técnica, evitando atribuciones simplistas y subrayando la necesidad de mejorar los mecanismos de operación del sistema.
Las asociaciones del sector consideran que el informe marca un punto de inflexión y recuerdan que la generación renovable, especialmente la energía solar y eólica, ha crecido a gran velocidad en Europa, superando el ritmo de adaptación de la regulación de red. En este sentido, subrayan que estas tecnologías ya cuentan con capacidades técnicas para contribuir al control de tensión.
En España, la actualización del Procedimiento Operativo 7.4 en junio de 2025 y su completa implementación en marzo de 2026 permitirán avanzar hacia un sistema eléctrico más robusto, facilitando la participación activa de las energías renovables en la estabilidad de la red.
El informe también pone el foco en el potencial de los sistemas de almacenamiento con baterías para mejorar la resiliencia del sistema eléctrico, reducir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia un suministro energético más limpio y competitivo.
Asimismo, el apagón se presenta como una oportunidad de aprendizaje que evidencia la importancia de reforzar la coordinación y la transparencia en los flujos de información entre operadores del sistema, generadores y otros actores clave.
Organizaciones como SolarPower Europe, UNEF, APREN, Global Solar Council y Global Renewables Alliance han reiterado la necesidad de acelerar las actualizaciones regulatorias en Europa, con el objetivo de mejorar la estabilidad, flexibilidad y seguridad del sistema eléctrico.
En este contexto, el desarrollo de tecnologías como el control dinámico de tensión, los sistemas de almacenamiento y los inversores avanzados se perfila como una pieza clave para garantizar la seguridad energética en un modelo basado en energías renovables.
|