“Es un orgullo ver cómo se materializa esta colaboración con Iberdrola, que nos permite contribuir a la creación de energía limpia y, al mismo tiempo, apoyar la industrialización y crear empleo y riqueza en un sector estratégico para Europa”, ha señalado Javier Herrador, director de Navantia Seanergies.
Por su parte, el presidente de Windar Renovables, Orlando Alonso, ha destacado “el extraordinario trabajo que todas las personas y compañías implicadas en este pedido han realizado para responder a las necesidades de un cliente de primer nivel como Iberdrola, que está situando a España a la vanguardia mundial de las energías renovables”, subrayando el valor del trabajo conjunto y la excelencia industrial alcanzada.
Este proyecto representa el segundo pedido de monopilotes completado para Iberdrola por la alianza Navantia-Windar y el tercero de este tipo de cimentación ejecutado conjuntamente hasta la fecha, consolidando una trayectoria compartida en el ámbito de la eólica marina.
La fabricación de estas subestructuras offshore se ha llevado a cabo en la fábrica de monopilotes que ambas compañías operan conjuntamente en el astillero de Navantia en Fene (A Coruña). Cada uno de los 45 monopilotes alcanza unas dimensiones máximas de 84 metros de longitud, 1.800 toneladas de peso y 10,6 metros de diámetro.
Estas cimentaciones están destinadas al parque eólico marino East Anglia Three, integrado en el complejo East Anglia en aguas británicas. Para este mismo complejo, y en concreto para East Anglia One, Navantia Seanergies construyó previamente una subestación y, junto a Windar, 42 cimentaciones tipo jacket.
Cuando entre en operación en 2026, el parque en el que se instalarán los monopilotes contará con una capacidad de generación de 1.400 MW, suficientes para abastecer de energía limpia a 1,3 millones de hogares, reforzando el papel de la eólica marina en la transición energética.
Este nuevo proyecto se suma a los ya ejecutados previamente por Navantia Seanergies y Windar Renovables para Iberdrola en Reino Unido, Alemania y Francia, dentro de una colaboración estratégica que supera los 1.000 millones de euros en encargos durante la última década.
Asimismo, parte de la fabricación de este proyecto se ha desarrollado en paralelo al parque eólico marino Windanker (350 MW), también para Iberdrola, ya instalado en aguas del mar Báltico y para el que ambas empresas han fabricado 21 monopilotes, reforzando su presencia en los principales mercados europeos de eólica offshore.