Empresas Premium
Después de un largo periodo de uso, las conexiones selladas con juntas tóricas en sistemas de vacío pueden dejar de ser completamente herméticas. Apretar más los tornillos no siempre soluciona el problema.
Una alternativa es aplicar grasa a la junta tórica, pero, ¿realmente mejora el sellado o podría generar problemas adicionales? A continuación, analizamos los pros y contras de esta práctica.
La función principal de una junta tórica es llenar y compensar irregularidades entre superficies metálicas, como las bridas.
La compresión óptima debe ser aproximadamente del 20 al 30 % del tamaño de la junta.
Una compresión menor provoca fugas; una mayor puede aplastar la junta y comprometer el sellado.
La compresión adecuada depende del diseño del hardware, no de cuánto aprietes los tornillos.
Contaminación durante la instalación: polvo, aceites de los dedos o residuos de guantes.
Apertura y cierre frecuentes: los movimientos repetidos pueden rayar o deformar las superficies.
Degradación por condiciones extremas: químicos agresivos, radiación o plasma. Materiales como perfluoroelastómeros ofrecen mayor resistencia.
Rellena imperfecciones de la superficie: reduce significativamente las fugas.
Menor fuerza de contacto: evita aplastamientos y prolonga la vida útil de la junta.
Hinchazón ligera del elastómero: ayuda a compensar irregularidades.
Acepta superficies más rugosas: permite un sellado fiable incluso con desgaste o marcas de mecanizado.
Contaminación por grasa: puede transferirse a otras piezas sensibles.
Espacio limitado para expansión térmica: el elastómero necesita espacio para expandirse; demasiado grasa lo impide.
Entrada de grasa en el lado de vacío: las vaporizaciones pueden afectar procesos de alta limpieza.
Sensibilidad a la temperatura: cada tipo de grasa (mineral, silicona, perfluorada) tiene un rango de eficacia limitado; temperaturas altas provocan migración de la grasa.
La decisión depende de la limpieza requerida del sistema de vacío:
Vacío con altos caudales y bajas temperaturas: una capa delgada de grasa puede ayudar.
Entornos de alta limpieza: la grasa es desaconsejable.
Regla práctica: «menos es más». La grasa debe aplicarse en capa fina, casi seca al tacto, para asegurar el mejor rendimiento de la junta tórica y evitar contaminación.
|