Empresas Premium
La refrigeración por inmersión y el aprovechamiento del calor residual se perfilan como dos de las principales vías para mejorar la eficiencia energética de los centros de procesamiento de datos (CPDs) en España.
Así se ha puesto de manifiesto durante la jornada «Eficientes y sostenibles: los nuevos modelos de centros de datos», celebrada el 29 de octubre en el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE), donde se han presentado los resultados del proyecto de I+D+i CECS.
La iniciativa, financiada por IVACE+i, ha profundizado en los principales desafíos energéticos, térmicos y ambientales de unas infraestructuras cada vez más relevantes para la economía digital y caracterizadas por su elevado consumo energético.
En el marco del proyecto, el ITE ha trabajado en la modelización física y el análisis del comportamiento térmico de los CPDs mediante un piloto con un rack monitorizado. El equipo se sometió a distintas pruebas de estrés para estudiar su respuesta en función de la carga de trabajo, el consumo energético y el calor generado.
Según Luis Enrique Ruiz, técnico del ITE y responsable del proyecto CECS, «durante la investigación hemos comprobado que más del 80% de la energía consumida por los servidores acaba transformándose en calor que es necesario evacuar, lo que convierte la gestión térmica en un aspecto crítico para la eficiencia de estas instalaciones».
A partir de estos resultados, el proyecto ha identificado la necesidad de avanzar hacia sistemas de refrigeración más eficientes, entre ellos la refrigeración por inmersión, y desarrollar modelos que permitan valorizar el calor residual de los centros de datos y estudiar su aprovechamiento en otros procesos con demanda térmica.
Las conclusiones se han compartido en una jornada que ha reunido a investigadores, empresas y representantes del ecosistema energético e industrial para analizar el futuro de los centros de datos desde las perspectivas tecnológica, energética y de sostenibilidad.
En el encuentro han participado los investigadores principales del proyecto, Luis Enrique Ruiz y Enrique Serra; Enrique Bayonne, del Clúster de la Energía de la Comunitat Valenciana, y Joaquín Fayos, de la empresa de refrigeración industrial TEFRILE, colaboradora en la iniciativa.
Durante la sesión se han abordado varios retos para el desarrollo de estas infraestructuras, como la viabilidad económica de la reutilización del calor residual, la necesidad de garantizar una gestión térmica adecuada para asegurar su correcto funcionamiento y la conveniencia de disponer de un marco regulatorio estable que acompañe el crecimiento del sector.
El proyecto CECS también ha investigado materiales aislantes para mejorar el comportamiento térmico de los espacios que albergan los CPDs. En esta línea, la colaboración con AIDIMME ha permitido analizar el potencial de distintas fibras vegetales, como las cañas, la cáscara de arroz y la posidonia, para su aplicación en soluciones constructivas destinadas al aislamiento.
Además, la participación de empresas valencianas ha permitido contrastar las necesidades reales de la industria y validar algunas de las soluciones estudiadas, reforzando su aplicabilidad práctica y su contribución al desarrollo de centros de datos más eficientes y sostenibles.
El proyecto CECS ha sido financiado por IVACE+i y la Unión Europea, en el marco del Programa Operativo FEDER de la Comunitat Valenciana 2021-2027.
|