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La nueva categoría permitirá equiparar los vehículos de combustión que utilicen exclusivamente combustibles renovables elegibles con los eléctricos y los de pila de combustible de hidrógeno. La asociación destaca el potencial de España para impulsar esta tecnología y reducir las emisiones del transporte.
CRECEMOS, la asociación que representa a la cadena de valor de los combustibles renovables en España, ha celebrado el acuerdo alcanzado en el Parlamento Europeo para reconocer a los vehículos con motor de combustión interna propulsados exclusivamente por combustibles renovables elegibles como vehículos de cero emisiones (VEEF) dentro de la regulación de emisiones de CO₂ de turismos y vehículos comerciales ligeros nuevos.
La iniciativa busca avanzar hacia una mayor neutralidad tecnológica en la descarbonización del transporte, al equiparar esta categoría con los vehículos eléctricos y los propulsados por pila de combustible de hidrógeno.
El acuerdo cuenta con el respaldo de los grupos políticos PPE, S&D y Renew y ya se ha materializado en las comisiones de Industria, Investigación y Energía (ITRE) y de Transportes y Turismo (TRAN). Según CRECEMOS, está previsto que la propuesta avance próximamente en la comisión principal, la de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (ENVI).
La directora general de CRECEMOS, Mónica de la Cruz, ha destacado que el reconocimiento europeo respalda la contribución de los combustibles renovables a los objetivos de reducción de emisiones de la movilidad y el transporte.
La asociación sostiene que estas soluciones ya están disponibles en el mercado español. Los combustibles renovables se encuentran en las estaciones de servicio a través de mezclas con combustibles convencionales y, según los datos facilitados por la entidad, el HVO —diésel de origen 100 % renovable— puede repostarse en más de 1.600 estaciones de servicio españolas. También existe gasolina de origen 100 % renovable.
Para CRECEMOS, este desarrollo demuestra que los vehículos VEEF no dependen únicamente de tecnologías futuras, sino que pueden apoyarse en combustibles y soluciones de repostaje que ya existen.
La entidad también celebra el establecimiento de esta nueva categoría, que ya está reconocida en la Directiva de Energías Renovables (RED). A su juicio, el avance refuerza el principio de que distintas tecnologías capaces de reducir las emisiones deben poder contribuir a la transición energética.
CRECEMOS considera que España cuenta con condiciones favorables para aprovechar el desarrollo de los combustibles renovables, gracias a la actividad de su cadena de valor y a las inversiones realizadas en este ámbito.
Según las cifras aportadas por la asociación, en 2025 se consumieron en España más de dos millones de toneladas de combustibles renovables, que evitaron la emisión de 5,5 millones de toneladas de CO₂.
La entidad señala que el potencial de disponibilidad de materias primas permitiría cubrir más del 33 % de la demanda de combustible para el transporte en 2030 y alcanzar hasta el 69 %, de acuerdo con sus estimaciones.
El desarrollo de esta industria podría contribuir tanto a la descarbonización del transporte como al fortalecimiento de la competitividad industrial y la autonomía estratégica de España y Europa.
La evolución de la propuesta europea y su aplicación regulatoria serán determinantes para concretar el alcance de esta nueva categoría de vehículos y el papel que podrán desempeñar los combustibles renovables en la reducción de emisiones del transporte por carretera.
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