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El SCRAP aprueba en su Asamblea General las tarifas y presupuestos para 2027 y avanza en un modelo de Responsabilidad Ampliada del Productor basado en el coste real de la gestión, la ecomodulación y la participación empresarial.
IMPLICA, el SCRAP de envases industriales y comerciales, ha celebrado su Asamblea General, en la que las empresas asociadas han aprobado las principales decisiones que marcarán la actividad del sistema colectivo en 2027: las tarifas de adhesión, que constituyen la contribución de los productores por los envases que ponen en el mercado; los incentivos económicos destinados a los poseedores finales por el tratamiento de sus residuos; y los presupuestos del próximo ejercicio.
Una de las principales novedades del modelo de IMPLICA es que la ecomodulación se aplica tanto a las tarifas de adhesión como a los pagos por tratamiento a los poseedores finales, de manera que el sistema no solo tiene en cuenta las características de los envases puestos en el mercado, sino que también incentiva económicamente a las empresas que acreditan que el residuo de envase que generan y entregan al gestor de residuos ha acabado siendo reciclado.
“Cada Asamblea es una oportunidad para caminar de la mano con quienes confían en nosotros; en ella, no solo aprobamos números, sino que compartimos el camino que queremos recorrer juntos ante los retos normativos que se avecinan”, ha señalado Laura Sanz de Siria, directora general de IMPLICA.
La Asamblea ha aprobado las tarifas RAP para 2027, que mantienen la senda de la ecomodulación aplicada por IMPLICA desde 2025 a favor de los envases reutilizables e incorporan un ajuste en la tarifa correspondiente a los envases de transporte para adaptarla a la realidad actual del sector.
Las tarifas se calculan a partir del coste real de la gestión de los residuos de envases, teniendo en cuenta factores como el coste de gestión, transporte y segregación de materiales, el valor del material recuperado y una estructura de costes internos controlada. Este cálculo está vinculado al cumplimiento de los objetivos de recogida y reciclaje establecidos por el Real Decreto 1055/2022, con el objetivo de que las aportaciones de los productores permitan cubrir efectivamente el coste de cumplimiento de la RAP.
Este mismo principio se traslada a los pagos destinados a los poseedores finales, es decir, las empresas que generan residuos de envases y los entregan para su tratamiento. Las tarifas aprobadas reconocen económicamente a quienes acreditan el tratamiento final y destino de los residuos y establecen diferencias en función del tratamiento aplicado, premiando aquellos procesos que favorecen el reciclaje de los materiales y reforzando así la trazabilidad del sistema.
Para IMPLICA, la RAP no se limita al pago de una tarifa. La responsabilidad del productor implica también garantizar que el SCRAP al que se adhiere responde de los objetivos legales de recogida y reciclaje. En este sentido, la Asamblea ha puesto en valor que IMPLICA alcanzó en 2025 los objetivos establecidos, como parte de su compromiso con las empresas adheridas.
Además, aunque corresponde a las empresas asociadas el voto final sobre las tarifas en la Asamblea, su elaboración incorpora las aportaciones de las empresas adheridas a través de los comités de productores, reforzando el carácter participativo del modelo.
Las empresas asociadas han aprobado asimismo los presupuestos de IMPLICA para 2027, que dan continuidad a la actividad del SCRAP como entidad sin ánimo de lucro.
En este modelo, los ingresos procedentes de las tarifas se destinan íntegramente a cubrir el coste real de la gestión de los residuos de envases y la estructura necesaria para prestar el servicio. Son, además, las propias empresas asociadas quienes deciden cada año en Asamblea cómo se fijan las tarifas y los pagos.
Esta estructura busca reforzar la participación directa de las empresas en las decisiones que afectan al funcionamiento del sistema colectivo y trasladar al modelo de gestión las necesidades y características de los distintos sectores que forman parte de IMPLICA.
La Asamblea ha incorporado también un espacio específico de formación sobre el Reglamento europeo de envases y residuos de envases (PPWR), en el que IMPLICA ha repasado algunas de las cuestiones que más dudas están generando entre las empresas: quién tiene la consideración de “fabricante” en función del tipo de envase, la obligatoriedad de la Declaración de Conformidad (DoC) y los principales cambios normativos que ya resultan de aplicación en 2026.
La iniciativa se enmarca en la labor de acompañamiento y formación que desarrolla IMPLICA para ayudar a sus empresas adheridas a afrontar un marco regulatorio en plena evolución.
En esta misma línea, el SCRAP ha anunciado la próxima puesta en marcha de foros de participación abiertos a sus adheridos para canalizar dudas, propuestas y aportaciones relacionadas con la legislación y con el futuro Real Decreto que desarrollará en España el marco normativo de la RAP de envases. Con esta iniciativa, IMPLICA pretende reforzar el diálogo directo con las empresas y facilitar su participación ante las futuras consultas públicas.
Durante la Asamblea, IMPLICA también ha hecho balance de la evolución de sus comités de productores, una iniciativa destinada a incorporar la visión de los diferentes sectores al funcionamiento del SCRAP.
La entidad cuenta ya con varios comités constituidos y ha aprovechado la Asamblea para animar a sus empresas adheridas a participar en la creación de nuevos grupos sectoriales. Entre las novedades figura la incorporación del comité de Madera, que amplía el alcance de esta estructura de participación empresarial.
De esta forma, IMPLICA consolida un modelo en el que las decisiones sobre la gestión de los residuos de envases se apoyan tanto en criterios técnicos y económicos como en el conocimiento directo de las empresas que integran la cadena industrial y comercial.
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