Los neumáticos no terminan su vida útil cuando dejan de rodar. SIGNUS lo demostró de nuevo en 2025 al gestionar un volumen un 5,5 % superior a las obligaciones legales de las empresas adheridas. Detrás de esos números se esconde un intenso trabajo de coordinación: el sistema atendió a 25.758 talleres y puntos de generación y organizó 116.959 recogidas.
En la práctica, eso supone una operación de recogida cada minuto en algún punto de España.Los datos de 2025 confirman el papel de SIGNUS en la economía circular del sector. De cada diez neumáticos gestionados, cinco se transformaron en materias primas (caucho, acero y fibras textiles) que hoy se utilizan en pavimentos deportivos, parques infantiles, carreteras y materiales de construcción.
Uno de cada diez se preparó para una segunda vida, ya sea como neumático de segunda mano o a través del recauchutado. Los casi cuatro restantes se destinaron a valorización energética, aprovechando su alto poder calorífico como alternativa a los combustibles fósiles en determinados procesos industriales.
El año también estuvo marcado por la entrada en vigor del Real Decreto 712/2025, que actualiza el régimen de Responsabilidad Ampliada del Productor aplicable a los neumáticos. Ante este nuevo marco, SIGNUS ha puesto en marcha un proceso de adaptación que incluye la creación de SIGNUS Asociación —la entidad que agrupa a los productores adheridos— y la elaboración de un Plan Estratégico de Valorización orientado a elevar el valor de los materiales recuperados y a abrir nuevas vías de aprovechamiento.
La innovación sigue siendo un eje central de su actividad. A lo largo de 2025, la organización impulsó proyectos para encontrar aplicaciones de mayor valor añadido del caucho reciclado en la construcción, la automoción y las infraestructuras, con el objetivo de mantener estos materiales dentro del ciclo productivo el mayor tiempo posible.
Con estos resultados, SIGNUS reafirma su compromiso con un modelo que une eficiencia ambiental, innovación y colaboración entre fabricantes, talleres, gestores y administraciones.
El objetivo permanece claro: convertir cada neumático al final de su vida útil en un nuevo recurso para la sociedad.