La visita forma parte del proyecto internacional "Prácticas de economía circular en gestión de residuos para mejorar la productividad y calidad alimentaria en Cuba", coordinado por la Universidad de Vigo (UVigo) y financiado con 400.000 euros por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
La iniciativa tiene como objetivo impulsar la economía circular mediante el compostaje para mejorar la fertilidad de los suelos, aumentar la productividad agrícola y reforzar la seguridad alimentaria en Cuba. El proyecto, con una duración de 24 meses, busca responder a problemas como la baja presencia de materia orgánica en los suelos agrícolas, su compactación y la escasa implantación de prácticas de compostaje en el país.
La delegación, encabezada por el catedrático Salustiano Mato, coordinador del proyecto en la UVigo, fue recibida por el presidente de Sogama, Javier Domínguez, quien explicó el funcionamiento de la red pública gallega de compostaje industrial, desarrollada para facilitar a los ayuntamientos la recogida separada de la materia orgánica y su transformación en compost.
Durante la visita, Domínguez detalló que esta red ha supuesto una inversión de 45 millones de euros, de los que 30 millones proceden de financiación europea, y está integrada por cuatro plantas de tratamiento de biorresiduos —ubicadas en Vilanova de Arousa, Verín, Cerceda y Cervo—, además de 13 plantas de transferencia equipadas para gestionar la fracción orgánica. Gracias a esta infraestructura, los 304 municipios adheridos a Sogama disponen de una instalación de compostaje o transferencia a menos de 50 kilómetros de distancia.
La representación cubana estuvo integrada por la vicerrectora de Investigación de la UNAH, Mabelin Armenteros Amaya; el coordinador del proyecto en Cuba, Heriberto Vargas Rodríguez; el co-coordinador, Yandre Soto Rodríguez; la directora de Estudios de Postgrado, Zulema Salguero Rubio; y el profesor Elio Lázaro Amador Lorenzo. También participaron representantes de la Conferencia de Rectores Universitarios del Suroeste de Europa (CRUSOE) y personal técnico de la Universidad de Vigo.
El proyecto contempla la implantación de un sistema de compostaje comunitario en la Escuela Universitaria El Guayabal, perteneciente a la UNAH, con el propósito de convertir esta experiencia en un modelo replicable en otras zonas de Cuba. La iniciativa pretende favorecer la valorización de los residuos orgánicos, regenerar los suelos agrícolas y fortalecer las capacidades técnicas locales para avanzar hacia una producción agroecológica más sostenible.
Con esta colaboración internacional, Sogama, la Universidad de Vigo y la Universidad Agraria de La Habana buscan trasladar la experiencia gallega en gestión de residuos orgánicos y compostaje a un proyecto que contribuya al desarrollo sostenible y a la mejora de la productividad agrícola en Cuba.