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La acreditación y la infraestructura de la calidad se han consolidado como uno de los pilares fundamentales para el funcionamiento de las economías modernas y para la competitividad empresarial a escala internacional.
Así lo destaca el reciente informe World Development Report del Banco Mundial, que subraya que las principales barreras al comercio global ya no son financieras, sino técnicas.
El organismo internacional señala que los requisitos relacionados con actividades de evaluación de la conformidad —como ensayos, inspecciones, certificaciones o verificaciones— afectan actualmente a casi el 90% del comercio mundial, por lo que disponer de resultados fiables y reconocidos internacionalmente resulta esencial para exportadores, reguladores y compradores.
El informe destaca el papel central de la acreditación dentro de la infraestructura de la calidad, al garantizar que los organismos de evaluación actúan con competencia técnica e imparcialidad.
En España, esta actividad la desarrolla ENAC (Entidad Nacional de Acreditación), cuya labor permite aportar confianza en los resultados de ensayos, inspecciones y certificaciones utilizados tanto por empresas como por administraciones públicas.
“El funcionamiento eficaz de los mercados se basa en la confianza de que los productos y servicios cumplen requisitos relacionados con la seguridad, la calidad, la salud o la protección del medio ambiente”, señala el Banco Mundial en el informe.
El documento concluye que los países con sistemas de acreditación sólidos y reconocidos internacionalmente tienden a comerciar más y a integrarse con mayor facilidad en las cadenas globales de valor.
Además, destaca que el reconocimiento mutuo de resultados acreditados evita duplicidades en ensayos y certificaciones, reduciendo barreras técnicas y facilitando especialmente la internacionalización de las pymes.
Por el contrario, advierte de que una infraestructura de calidad débil limita la capacidad de las compañías para competir tanto en mercados nacionales como internacionales.
El Banco Mundial también pone el foco en el impacto positivo de la acreditación sobre la eficiencia administrativa y el uso de recursos públicos.
Según el informe, cuando las administraciones se apoyan en evaluaciones acreditadas pueden reducir duplicidades, disminuir costes regulatorios y concentrar los recursos públicos en actividades de mayor riesgo.
Asimismo, destaca que este modelo permite simplificar procesos y mejorar la aplicación de la regulación, garantizando niveles adecuados de protección para consumidores y empresas.
El informe recuerda que la Unión Europea considera la acreditación una función de autoridad pública esencial para el funcionamiento del mercado único.
En este contexto, el Banco Mundial subraya que fortalecer los sistemas de acreditación y evaluación de la conformidad constituye una herramienta estratégica para impulsar la productividad, la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo económico.
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