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La infraestructura de recarga pública en España continúa su expansión y alcanza los 54.794 puntos operativos a 1 de mayo de 2026, según datos de AEDIVE. Esta cifra supone un crecimiento del 9,58 % respecto a finales de 2025, consolidando el avance de la movilidad eléctrica en el país.
Uno de los aspectos más destacados es el impulso de los puntos de recarga de alta potencia, clave para mejorar la experiencia del usuario y facilitar los viajes de larga distancia. En concreto, los cargadores de más de 350 kW han crecido un 5,12 %, mientras que los de entre 150 y 350 kW han registrado un aumento del 18,49 %. Por su parte, los puntos de carga rápida (entre 50 y 150 kW) también han experimentado un incremento significativo del 17,93 %.
En cuanto a la distribución territorial, Cataluña, Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana se mantienen como las regiones con mayor número de infraestructuras, concentrando cerca del 60 % del total nacional.
El director general de AEDIVE, Arturo Pérez de Lucia, ha valorado positivamente esta evolución, destacando que el crecimiento de la recarga ultrarrápida permite ya una experiencia similar a la de los vehículos de combustión, especialmente en trayectos largos. No obstante, también ha subrayado la necesidad de impulsar la recarga en corriente alterna, más económica y adecuada para entornos urbanos, como elemento clave para acelerar la adopción del vehículo eléctrico.
AEDIVE ha actualizado además su metodología de análisis, incorporando técnicas de big data y alineando sus métricas con los criterios del reglamento europeo AFIR. Este nuevo enfoque permite ofrecer una visión más fiable y coherente con los datos del European Alternative Fuels Observatory (EAFO).
El informe refleja únicamente los puntos de recarga activos en el momento del análisis, lo que permite obtener una “foto real” del estado de la red. Esta metodología puede provocar ligeras variaciones en las cifras a lo largo del tiempo, debido a factores como mantenimientos, actualizaciones de potencia o decisiones operativas de los gestores de carga.
Con estos avances, España continúa reforzando su red de infraestructuras de recarga, un elemento clave para el desarrollo de la electromovilidad y la transición hacia un modelo de transporte más sostenible.
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