La compañía busca aprovechar sus tecnologías propias y su experiencia global para responder a la creciente demanda de soluciones integradas en agua, energía y residuos.
Al mismo tiempo, Veolia prevé potenciar el uso de soluciones digitales e inteligencia artificial para reforzar su plan de eficiencia, que ya supera los 350 millones de euros anuales. El grupo aspira a duplicar el peso de estas herramientas hasta alcanzar el 50 % de la eficiencia operativa en 2030, frente al 23 % registrado en 2025.
Se espera que la demanda de capacidad de centros de datos pueda triplicarse de aquí a 2030, impulsada por el auge del hyperscaling y la inteligencia artificial. Paralelamente, la microelectrónica se consolida como un ámbito estratégico en términos geopolíticos, con una fabricación de chips en expansión y relocalización para garantizar la soberanía tecnológica.
Este crecimiento exponencial está aumentando la presión sobre recursos clave. La producción de microelectrónica y el funcionamiento de centros de datos requieren grandes volúmenes de agua y energía, especialmente agua ultrapura para semiconductores. Para 2030, su consumo hídrico conjunto podría equivaler al de 46 millones de personas.
En este contexto, garantizar el suministro y reducir el impacto ambiental se convierte en un reto crítico. Veolia se posiciona como un actor clave gracias a sus tecnologías avanzadas en gestión de agua, energía y residuos peligrosos, que permiten a sus clientes crecer de forma sostenible y mejorar su resiliencia operativa.
La compañía respalda esta estrategia con un sólido historial reciente, habiendo firmado contratos en Asia, Europa y Estados Unidos con grandes actores como Intel, Samsung, Google o Amazon Web Services, entre otros líderes del sector tecnológico.
“Veolia está estratégicamente posicionada para ayudar a construir un futuro resiliente y sostenible en industrias clave”, afirmó su directora general, Estelle Brachlianoff. La compañía refuerza esta visión con el lanzamiento de su nueva oferta “Data Center Resource 360”, orientada a optimizar el uso de recursos y acompañar el crecimiento responsable de las infraestructuras digitales.