Tras la inauguración oficial de la nueva instalación el 21 de abril, STADLER Anlagenbau GmbH ha suministrado una de las plantas de clasificación de baterías domésticas más avanzadas de Europa para Saubermacher y Meinhardt Städtereinigung GmbH & Co. KG en Ginsheim Gustavsburg, cerca de Maguncia (Alemania).
El proyecto reunió a weeeSwiss Technology AG y METZEN Industries GmbH, combinando tecnologías de reciclaje de RAEE y desarrollo de procesos con soluciones de control y conformidad CE. Esta integración permitió desarrollar una solución casi llave en mano para el sector europeo del reciclaje de baterías.
Gracias a la colaboración previa entre weeeSwiss y METZEN, se garantizó una integración fluida en todas las etapas del proceso, desde el diseño hasta la puesta en marcha. “La comunicación fue siempre profesional, abierta y eficiente”, afirma Andrea Zirkl, ingeniera de procesos y directora de proyecto en Saubermacher.
La instalación marca un hito para el reciclaje de baterías en Europa, con capacidad de hasta 100 toneladas diarias, posicionándose como referencia para la clasificación industrial a gran escala.
Tal como explica Jochen Apfel, CEO de weeeSwiss Technology AG, este proyecto demuestra cómo la combinación de ingeniería mecánica y experiencia en procesos permite desarrollar soluciones avanzadas para aplicaciones complejas.
El contexto regulatorio europeo impulsa esta innovación: el Reglamento de Baterías de la UE fija objetivos de recogida del 63 % en 2027 y del 73 % en 2030, así como metas exigentes de recuperación de materiales como litio, cobalto o níquel.
Para responder a este escenario, Saubermacher ha invertido en una planta capaz de procesar hasta 5 toneladas por hora, reduciendo la clasificación manual y mejorando la eficiencia operativa.
Ingeniería de una solución segura y escalable
El diseño de la instalación responde al reto de gestionar flujos heterogéneos de baterías domésticas, desde pilas botón hasta baterías de dispositivos eléctricos. La planta incorpora un sistema cerrado con transporte sellado para garantizar la seguridad en el tratamiento de baterías.
El proceso permite separar automáticamente diferentes tipos de baterías mediante tecnologías avanzadas como cribado, separación magnética y clasificación por rayos X, además de sistemas basados en sensores que permiten identificar la química de cada batería.
Esta configuración genera materiales como níquel, manganeso, cobre, zinc y aluminio, listos para su reciclaje posterior, cumpliendo altos estándares de seguridad y calidad.
Colaboración tecnológica para un nuevo modelo de clasificación
La elección de STADLER se basó en su capacidad para desarrollar soluciones adaptadas a una aplicación completamente nueva. “Su capacidad para traducir requisitos en un concepto viable fue clave”, explica Andrea Zirkl.
El proyecto ha requerido una estrecha colaboración entre todas las partes para reducir la clasificación manual y aumentar la eficiencia del proceso.
Impulso a la economía circular en Europa
La instalación refuerza la economía circular en el reciclaje de baterías, al permitir una separación precisa de materiales y mejorar la calidad de los flujos de entrada en los procesos posteriores.
Además, contribuye a reducir la dependencia de materias primas vírgenes y garantiza una gestión segura y conforme a la normativa de los residuos de baterías.
Desde la perspectiva de Saubermacher, la planta supone un paso decisivo para escalar el reciclaje industrial de baterías y adaptarse a un mercado en rápida evolución.
“Las soluciones de clasificación avanzadas se están convirtiendo en un facilitador clave de la economía circular”, concluye Jochen Apfel.