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España entra en números rojos ecológicos antes de terminar el mes de mayo. En concreto, el 22 de mayo marca el ‘Country Deficit Day’, la fecha en la que el país ha consumido toda la biocapacidad que sus propios ecosistemas pueden regenerar en un año.
A partir de ese momento, el sistema económico español pasa a depender de recursos externos para sostener su nivel de actividad. Pocas semanas después, otro dato refuerza esta lectura y es que, si toda la población mundial viviera como en España, el llamado Día de la Sobrecapacidad del Planeta se alcanzaría el 4 de junio, adelantando el sobregiro global a poco más de cinco meses.
Más allá del titular, ambos indicadores apuntan a una misma cuestión de fondo como que si la sostenibilidad no es solo un debate ambiental, sino, según Sergi Simón, asesor académico de EALDE Business School, “una señal directa sobre cómo funciona el modelo económico y su relación con los límites físicos del planeta”.
Mucho más que consumo: Una métrica del sistema económico
El Día de la Sobrecapacidad suele interpretarse como una advertencia sobre el exceso de consumo. Sin embargo, el indicador mide algo más complejo y es la relación entre la biocapacidad disponible y la huella ecológica total, donde el componente carbono tiene un peso determinante.
Esto implica que incorpora variables estructurales como el modelo energético, el uso del suelo, la presión material o el comercio internacional. “No se trata, por tanto, de un simple contador de hábitos individuales, sino de una métrica agregada que refleja el ‘metabolismo’ de la economía global” matiza el experto de EALDE Business School.
Por qué cambia cada año (y por que eso lo invalida)
El indicador varía anualmente no solo por cambios en el consumo, sino también por revisiones estadísticas y actualizaciones de datos. Su cálculo se basa en miles de registros por país procedentes de organismos internacionales como Naciones Unidas, FAO o la Agencia Internacional de la Energía.
Según Sergi Simón, “esto significa que no debe interpretarse como una fecha exacta, sino como una señal robusta de la tendencia de desajuste creciente entre la demanda de recursos y la capacidad regenerativa de la biosfera”.
La evolución histórica es clara. En los años 70, el sobregiro global se producía a finales de año; mientras que hoy se adelanta varios meses. En términos agregados, la humanidad consume como si necesitara alrededor de 1,8 planetas Tierra.
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