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El proyecto IRIS impulsará el monitoreo y la gestión digital de infraestructuras verdes de Alicante y Elche para mejorar su eficiencia y facilitar que las administraciones encargadas de su operación puedan tomar decisiones más informadas. Además, se pondrán en marcha acciones para promover los beneficios ambientales y sociales de estos espacios entre las personas visitantes.
La herramienta de soporte a la decisión (DSS) que se desarrollará integrará datos clave —como métricas relacionadas con la calidad del agua, el número de visitantes o la presencia de especies animales— gracias al uso de tecnologías como visión por computador, modelos predictivos, análisis de datos e Inteligencia Artificial (IA).
Tanto la DSS como las iniciativas de divulgación ciudadana se demostrarán y validarán en dos emplazamientos representativos de la provincia de Alicante. El primero es La Marjal (Alicante), un parque inundable urbano con un nivel medio-alto de sensorización, utilizado tanto para la mitigación del riesgo de inundaciones como para el uso recreativo. El segundo es el Clot de Galvany (Elche), un Área Natural Municipal que constituye un gran humedal natural con un bajo nivel de sensorización y que emplea agua regenerada.
Las infraestructuras verdes son espacios naturales o seminaturales, como parques urbanos, humedales gestionados o zonas verdes, diseñados y gestionados para contribuir a la conservación y mejora de la biodiversidad. Además, mejoran la resiliencia ante el cambio climático gracias a aspectos como el almacenamiento y gestión de agua pluvial o la regulación de la temperatura.
Este tipo de infraestructuras constituyen una solución basada en la naturaleza (NbS), es decir, una acción que utiliza principios de la naturaleza para dar solución a problemas relacionados con la gestión territorial y urbana.
Clothilde Breger, Project Manager e investigadora en Cetaqua-Centro Tecnológico del Agua, explica la importancia de digitalizar este tipo de infraestructuras: “gracias a la integración de datos de calidad de distinto tipo, las organizaciones podrán tener información de calidad de forma sencilla y actualizada sobre aspectos como cuántas personas utilizan las infraestructuras, qué población de aves existe en cada estación o cuál es el nivel y la calidad del agua, lo que les permitirá evaluar su rendimiento y tomar decisiones para optimizar su gestión”.
IRIS es un proyecto de Colaboración Público-Privada liderado por Veolia con la participación de Cetaqua-Centro Tecnológico del Agua, Aguas de Alicante y Aigües d’Elx, involucrando tanto al área de Sostenibilidad y Acción Social como al área de Innovación. Este proyecto busca poner en valor estas infraestructuras mediante una gestión óptima y una mayor concienciación de los beneficios medioambientales y sociales que comportan por parte de la ciudadanía.
IRIS se complementa con otros proyectos como BIOVERA, un proyecto liderado por Cetaqua con la participación del Instituto Catalán del Agua (ICRA) y financiado por la Fundación Biodiversidad que trabaja en la identificación, cuantificación y monitorización de servicios ecosistémicos —es decir, los beneficios medioambientales, económicos y sociales aportados por un ecosistema— en estos mismos emplazamientos.
Para Iñaki Casals, director de innovación de Aguas de Alicante, este proyecto “debe servir para potenciar al máximo el valor social y medioambiental que estas áreas nos ofrecen. Se trata de poner la tecnología al servicio de la naturaleza, no al revés, y de emplear las herramientas innovadoras a nuestro alcance para que la ciudadanía pueda conocer y apreciar mejor la vida que se desarrolla en estos espacios, a menudo incomprendida”.
El arranque del proyecto IRIS coincide con el 20 aniversario del Clot de Galvany, que marca dos décadas de protección, restauración ecológica y valor paisajístico desde su declaración oficial como Paraje Natural Municipal. Se da la circunstancia, además, de que el Parque La Marjal también celebró su aniversario —en este caso, el décimo— en 2025, tras una década en la que ha cumplido con su función de infraestructura anti inundaciones con un positivo impacto medioambiental.
Así, el fin último de estas iniciativas es poner en valor estas infraestructuras y facilitar la comprensión de sus beneficios tanto por parte de las administraciones como de la ciudadanía para promover su replicación en otros lugares del arco Mediterráneo.
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