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El Consejo de Ministros ha aprobado el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR) 2025-2035, el principal instrumento de planificación en materia de residuos a nivel estatal para la próxima década. Este plan establece objetivos, orientaciones y líneas de actuación para guiar las políticas públicas y la actividad del sector, en un contexto marcado por la transición hacia la economía circular, la reducción del vertido y el refuerzo de la seguridad ambiental.
El PEMAR 2025-2035 se ajusta a los objetivos europeos de prevención, reutilización, reciclaje y reducción del depósito en vertedero, así como a las exigencias del Pacto Verde Europeo y la futura legislación comunitaria en economía circular. Entre sus metas principales destacan:
Reducir la generación de residuos y su peligrosidad.
Aumentar la preparación para la reutilización y el reciclaje.
Limitar progresivamente el vertido, especialmente de residuos valorizables.
Mejorar la trazabilidad, el control y la calidad de la información.
Reforzar la planificación y la coordinación entre administraciones públicas.
Para los gestores de residuos, estos objetivos requieren una regulación armonizada que otorgue seguridad jurídica, garantice la unidad de mercado y agilice los procesos administrativos.
Uno de los capítulos clave del PEMAR se centra en los residuos industriales sin legislación específica, subrayando la necesidad de contar con gestores especializados capaces de tratar flujos complejos, heterogéneos y peligrosos.
El plan también aborda flujos específicos como RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos), aceites usados, pilas y acumuladores, y residuos sanitarios, reforzando la importancia de eficiencia en la gestión, trazabilidad y que los tratamientos se realicen en instalaciones autorizadas.
El PEMAR enfatiza la mejora de la coordinación entre comunidades autónomas, el control de traslados y la reducción progresiva del vertido, sobre todo de residuos que puedan tratarse por otras vías. Se alertan posibles restricciones autonómicas que pueden generar incertidumbre operativa y jurídica para los gestores.
El plan incluye la descontaminación de suelos como parte de un enfoque integral de protección ambiental, alineado con la Directiva europea de vigilancia y resiliencia del suelo (Soil Monitoring Law). Esto exige operadores especializados y criterios homogéneos para la recuperación progresiva de los suelos.
El PEMAR 2025-2035 marca una hoja de ruta común, pero su efectividad dependerá de su desarrollo en planes autonómicos y futuras normas específicas. Para ASEGRE y sus asociados, será fundamental seguir la evolución del plan, aportar conocimiento técnico y defender un modelo de gestión de residuos que combine ambición ambiental, viabilidad industrial y seguridad jurídica, manteniendo un diálogo constructivo con las administraciones públicas.
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