La iniciativa apuesta ahora por la personalización del mobiliario urbano, rotulando los contenedores amarillos de envases y los azules de papel y cartón con el nombre de cada centro educativo, integrando así los puntos de reciclaje en la vida diaria de las comunidades escolares y sus entornos vecinales.
Desde su puesta en marcha en 2024, el programa ha involucrado a más de 800 alumnos y ha ampliado su alcance a asociaciones vecinales, centros de mayores y centros de la mujer. En este periodo, PreZero ha desarrollado más de 70 actividades educativas y lúdicas, como los Recreos Zero, jornadas de limpieza en el río Segura, talleres de reutilización y visitas del EcoPunto Móvil, consolidando una red activa de participación ciudadana en torno a la correcta gestión de los residuos.
La vicealcaldesa y concejala Rebeca Pérez ha presentado esta evolución del proyecto frente al Colegio Público San Pablo, uno de los 21 centros participantes, destacando que la personalización de los contenedores busca reforzar el sentimiento de pertenencia y la implicación directa del alumnado. De este modo, los escolares no solo aprenden a reciclar en el aula, sino que se convierten en protagonistas de una ciudad más limpia, favoreciendo que los hábitos sostenibles se trasladen al hogar y perduren en la vida cotidiana de las familias murcianas.