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4 de enero, 2022 Actualidad Industriambiente comentarios Bookmark and Share
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TNU (Tratamiento Neumáticos Usados) presentó el pasado mes de diciembre su memoria anual de actividad correspondiente al año 2020 que resume las acciones realizadas en el periodo referido, dando así cumplimiento a la gestión de neumáticos fuera de uso.

En el año 2020 se han dado dos situaciones que han afectado sensiblemente a la recogida de neumáticos fuera de uso, la primera de ellas, y de todos conocida, ha sido el estado de alerta sanitaria debido a la pandemia mundial provocada por el COVID-19, que impuso un confinamiento estricto en todo el territorio nacional, con la consiguiente disminución forzada de la actividad industrial y social. 

Junto a esta situación, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico aprobó, en agosto del mismo año, el R.D. 731/2020, que modificó el R.D. 1619/2005 sobre gestión de neumáticos fuera de uso. Esta modificación obliga a los SCRAP existentes, a asumir la recogida y gestión de los neumáticos fuera de uso derivados de los neumáticos puestos por primera vez en el mercado de reposición por las empresas adheridas y hacerse cargo de los neumáticos de preparación para la reutilización que hayan quedado en el mercado. 

Durante 2020 TNU recogió neumáticos fuera de uso prácticamente sin interrupción, garantizando los servicios esenciales de movilidad. Gestionó la recogida de 75.865 toneladas de NFUS, un 8,74% menos (7.321 toneladas) que el anterior ejercicio del 2019, que se cerró con 83.186 toneladas, diferencia mucho menor que la que cabía esperar. 

Un dato positivo y reseñable es la reducción de la diferencia histórica entre toneladas declaradas vs toneladas recogidas. TNU ha pasado de una diferencia del 26,18% en el año 2008, al 10,40% en el año 2020, casi 16 puntos, menos de la mitad. Esta significativa reducción es prueba de la eficacia de la lucha contra el fraude llevada a cabo en este tiempo. 

Desde el inicio de su actividad TNU ha recogido 859.584.308 toneladas de neumáticos usados, gestión que contribuye a evitar el grave impacto que implica su abandono y degradación química en vertederos ilegales. Degradación que contamina el suelo, afectando a su fertilidad y a toda la biodiversidad (microorganismos, plantas y macrofauna) que depende y se nutre de él. 

Otras problemáticas ecológicas y sanitarias derivadas son, por ejemplo, la proliferación de mosquitos tigre a causa del estancamiento de aguas en el interior de las cubiertas abandonadas, y la emisión de gases químicos perjudiciales (mercurio, plomo, ácido sulfúrico o dióxido de carbono) que debilitan la capa de ozono a consecuencia de la quema descontrolada de NFU. 

Del total de neumáticos fuera de uso gestionados en 2020 por TNU, el 14,98% se destinó a renovado y reutilización para un segundo uso, el 43,77% a valorización material mediante el aprovechamiento de sus componentes (caucho, fibra textil y acero) que se recuperan para nuevos usos, entre ellos: losetas de seguridad y pavimentos para parques infantiles, canchas deportivas, césped artificial, techos para viviendas, aislante acústico, proyectos de obra civil…, etc y el 43,77% restante se destinó a valorización energética. 

El renovado de neumáticos es la opción más ecológica. Es la técnica en la que menos residuos se generan, alargando la vida útil del neumático, que conlleva las ventajas del ahorro ecológico y económico: ahorro de petróleo, ahorro de agua, ahorro energético, y el ahorro en emisiones de CO2. La reutilización retrasa la entrada de los neumáticos usados en el flujo de residuos, contribuyendo al modelo económico circular. Este proceso aporta beneficios a la sociedad y al medio ambiente puesto que se fomenta la utilización de neumáticos eco-responsables y se reduce el número de neumáticos nuevos necesarios, haciendo en consecuencia un menor consumo de recursos naturales y de energía necesaria para fabricarlos.

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