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Marta Gándara, Responsable Técnico del área de Cambio Climático en ACERTA Certificación
¿Qué diferencia hay entre calcular y verificar la huella de carbono?
Calcular la huella de carbono consiste en cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) generadas por la actividad de una organización, un producto o un servicio, siguiendo una metodología reconocida y utilizando datos representativos de la actividad desarrollada.
La verificación, por su parte, es un proceso independiente que evalúa la fiabilidad de ese cálculo. Para ello, se revisan aspectos como la metodología empleada, la calidad y trazabilidad de los datos, las fuentes de información utilizadas y la correcta aplicación de los criterios establecidos, con el objetivo de emitir una opinión técnica sobre la información reportada.
En otras palabras, el cálculo de la huella de carbono permite conocer cuál es la huella de carbono de una organización, mientras que la verificación aporta confianza y credibilidad a esa información, demostrando que ha sido elaborada de forma rigurosa y conforme a estándares reconocidos.
Cada vez más empresas no solo necesitan calcular su huella de carbono, sino también disponer de una información verificable que les permita dar respuesta a requisitos normativos, clientes, inversores y otros grupos de interés.
¿Qué metodologías o estándares se utilizan para verificar la huella de carbono?
Actualmente, la verificación de la huella de carbono puede realizarse a través del estándar ISO 14064-3:2019, norma específica para la verificación de declaraciones de gases de efecto invernadero (GEI).
En cualquier caso, la verificación debe ser realizada por entidades de evaluación de la conformidad independientes, capaces de emitir una opinión técnica sobre la exactitud y fiabilidad de la información reportada.
Además, cuando la verificación se realiza bajo un estándar acreditable, la acreditación aporta un nivel adicional de confianza, ya que garantiza que la entidad verificadora trabaja conforme a requisitos previamente evaluados y supervisados por el organismo nacional de acreditación.
¿Para qué trámites o requerimientos necesita una empresa medir y verificar su huella de carbono?
El cálculo y la verificación de la huella de carbono pueden responder tanto a obligaciones legales como a decisiones voluntarias de las organizaciones para demostrar su compromiso con la sostenibilidad y aportar transparencia a la información reportada.
Actualmente, diferentes marcos normativos requieren a determinadas empresas calcular y reportar su huella de carbono. Entre ellos se encuentran el Real Decreto 214/2025, que regula el registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO₂, y la Ley 11/2018, junto con la normativa europea de sostenibilidad (CSRD), que obliga a las empresas sujetas al Estado de Información No Financiera (EINF) a informar sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero y otros aspectos climáticos.
Asimismo, existen normativas autonómicas con registros propios de huella de carbono y, en determinados procesos de contratación pública, la huella de carbono puede valorarse como criterio conforme a la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética.
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