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La iniciativa europea, coordinada por Aqualia y desarrollada por 25 socios de 11 países, ha contado con más de 16 millones de euros de presupuesto y ha validado soluciones capaces de reducir hasta un 42 % las pérdidas de agua en las redes de distribución.
El proyecto europeo REWAISE ha concluido tras seis años de trabajo con la validación de tecnologías destinadas a impulsar la economía circular del agua, mejorar la eficiencia energética y reforzar la resiliencia de los sistemas hídricos frente al cambio climático y la escasez de recursos. Coordinada por Aqualia y financiada por el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea, la iniciativa ha contado con un presupuesto superior a los 16 millones de euros y la participación de 25 organizaciones de 11 países.
Los principales resultados se presentaron durante el evento final del proyecto, celebrado en Oviedo, que reunió a representantes institucionales, investigadores, expertos internacionales y miembros del consorcio. La ciudad forma parte de uno de los nueve Living Labs en los que se han desarrollado y validado las soluciones en condiciones reales de operación.
Las tecnologías implantadas han permitido alcanzar tasas de recuperación cercanas al 80 % en determinados procesos de desalación de agua de mar, reducir hasta un 17 % el consumo energético de las estaciones depuradoras y disminuir hasta un 42 % las pérdidas en las redes de distribución.
REWAISE ha estructurado sus nueve Living Labs en tres grandes áreas de colaboración: el Hub Mediterráneo, el Continental y el Atlántico. Esta distribución ha permitido probar las soluciones en entornos geográficos y climáticos diversos, favoreciendo su adaptación a distintas necesidades operativas.
El Hub Mediterráneo incluye emplazamientos españoles en Tenerife, Dénia, Almería y Extremadura. El Continental reúne experiencias en Malmö (Suecia), Poznań (Polonia) y Karviná (República Checa), mientras que el Atlántico comprende iniciativas en Reino Unido y el norte de España.
El proyecto ha abordado distintos retos de la gestión hídrica, desde la reutilización y la desalación hasta la recuperación de energía, nutrientes y materiales presentes en las aguas residuales. También ha impulsado la digitalización de infraestructuras y el desarrollo de herramientas para mejorar la monitorización y optimizar las operaciones.
El objetivo ha sido aprovechar el valor del agua en todas sus dimensiones: recuperar recursos y energía, generar nuevas actividades económicas y empleo, y contribuir al bienestar social y a la reducción de emisiones.
Entre los resultados obtenidos en España destacan los avances en digitalización de redes, recuperación de agua potable y valorización de subproductos procedentes de los procesos de tratamiento.
En Moaña, el proyecto ha permitido digitalizar el 80 % de la red de saneamiento y disponer de herramientas digitales para mejorar su gestión. En Tenerife, las tecnologías desarrolladas en el centro de innovación WAVE han alcanzado tasas de recuperación de agua potable a partir de agua de mar cercanas al 80 % y han permitido obtener productos como Alma de Mar®.
En Salamanca, las soluciones de recuperación de nutrientes han demostrado su capacidad para producir biogás de alta calidad y obtener hasta 22 toneladas anuales de estruvita, un material aprovechable como fertilizante. Por su parte, en Íscar se producen biosólidos de alta calidad destinados al uso agrícola.
Estas aplicaciones contribuyen a reducir los residuos y aprovechar recursos que, de otro modo, podrían perderse durante el tratamiento de las aguas residuales. Asimismo, la producción de biogás renovable y la recuperación de nutrientes permiten avanzar hacia infraestructuras hídricas más eficientes y sostenibles.
REWAISE también ha demostrado el potencial de las fuentes alternativas de agua, como la reutilización y la desalación, para reducir la presión sobre los recursos convencionales y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de escasez.
La recuperación de agua, junto con la reducción del consumo energético y la detección de pérdidas en las redes, permite avanzar hacia una gestión más eficiente de los recursos disponibles. En este contexto, las herramientas digitales desempeñan un papel importante al facilitar la supervisión de las infraestructuras y la optimización de los procesos.
Los resultados obtenidos en emplazamientos como Tenerife, Coventry, Malmö y Karviná han permitido comprobar la aplicabilidad de las soluciones en distintos contextos operativos y reforzar su potencial de implantación a mayor escala.
Más allá de los resultados tecnológicos, el proyecto ha reforzado la colaboración entre operadores del agua, administraciones públicas, centros de investigación y empresas de distintos países europeos. Esta cooperación ha facilitado el intercambio de conocimiento y la creación de alianzas para favorecer la adopción de modelos de gestión más sostenibles.
La validación de soluciones en condiciones reales y el desarrollo de infraestructuras y tecnologías con potencial de aplicación industrial constituyen una base para extender estas prácticas a otros sistemas hídricos.
Con la finalización de REWAISE, Aqualia refuerza su experiencia en sostenibilidad, eficiencia energética y economía circular del agua, con soluciones orientadas a optimizar el uso de los recursos, recuperar materiales de valor y avanzar hacia sistemas de abastecimiento y saneamiento más resilientes y descarbonizados.
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