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El decano del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante, Ximo Aguilella, advierte de que «si el horizonte de cambio se mide en meses, no sirven normas pensadas para años» durante la entrega de los Premios COIAL 2026, que han reconocido a Olallo Villoldo, al IVIA y al sector vitivinícola valenciano y balear.
El Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante (COIAL) ha entregado los Premios COIAL 2026 en una ceremonia celebrada en el Hotel SH Valencia Palace, en la que su decano, Ximo Aguilella, ha reclamado una transformación de la Administración, un mayor compromiso con la investigación aplicada y una apuesta por la excelencia profesional para responder a los retos tecnológicos y productivos.
Durante su intervención, Aguilella ha alertado de la aceleración de los cambios tecnológicos y de la necesidad de adaptar las estructuras administrativas y empresariales a esta nueva realidad. «El futuro no son diez años, ni cinco. Son seis meses», ha afirmado. A su juicio, disponer de herramientas tecnológicas avanzadas no garantiza aprovecharlas, ya que el conocimiento, el criterio y la capacidad de adaptación de las personas siguen siendo fundamentales.
El acto ha contado con la asistencia del delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Rogelio Llanes; el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina; el comisionado de la Generalitat para la Recuperación, Raúl Mérida, y representantes de la Administración, los grupos parlamentarios, las universidades, los centros de investigación y las organizaciones empresariales y sectoriales.
Aguilella ha defendido que la transformación tecnológica debe ir acompañada de una Administración capaz de adaptarse al ritmo de las empresas y de la innovación. Para ello, ha reclamado una simplificación administrativa profunda, que no se limite a modificar procedimientos existentes, sino que permita eliminar aquellos que ya no resultan útiles y diseñar otros nuevos con los medios actuales.
«Si el horizonte de cambio se mide en meses, no podemos seguir funcionando con normas pensadas para años», ha señalado el decano, que ha pedido a los representantes políticos un compromiso transversal para abordar una reforma estructural de la Administración.
El responsable del COIAL también ha reconocido los avances realizados junto a la Conselleria en el desarrollo de herramientas para simplificar trámites y facilitar la gestión y la inversión. No obstante, ha advertido de que la adaptación debe extenderse al tejido productivo, incluidas las dimensiones de las explotaciones agrarias y las empresas, para que puedan incorporar tecnología y mantener su competitividad.
En este contexto, ha destacado la importancia de contar con referentes profesionales capaces de anticiparse a los cambios, como Olallo Villoldo, presidente de Grupotec y uno de los galardonados de esta edición. Según Aguilella, su trayectoria demuestra el valor de establecer un rumbo claro, apostar por personas excelentes y construir equipos eficientes.
La segunda reivindicación del decano se ha centrado en el papel de la investigación agraria. Aguilella ha reclamado un compromiso explícito con el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) y el resto de institutos de investigación, con el objetivo de reforzar su capacidad para dar respuesta a los problemas reales del sector.
En su opinión, es necesario revisar los marcos de evaluación para reconocer adecuadamente el trabajo de los profesionales dedicados a la investigación aplicada. Ha cuestionado que los resultados de la ingeniería se midan con los mismos criterios que otras disciplinas, especialmente cuando resolver un problema práctico puede tener menos reconocimiento que publicar un artículo científico.
«Objetivos distintos han de tener criterios distintos. Resolver problemas ha de contar. Para un ingeniero, debería ser lo que más», ha defendido.
El decano también ha apostado por una mayor colaboración entre el sector público y el privado, evitando estructuras aisladas que dificulten la transferencia del conocimiento y la aplicación de soluciones. Para Aguilella, la investigación debe orientarse a resolver problemas y no limitarse a la producción de proyectos o publicaciones.
Asimismo, ha subrayado que la formación técnica y la cultura del esfuerzo adquieren mayor importancia en un contexto de herramientas cada vez más potentes. «La herramienta no tiene criterio; el criterio lo pone la persona», ha afirmado.
Aguilella ha cerrado su intervención con una reflexión sobre la identidad cultural y productiva del territorio, vinculada especialmente al sector vitivinícola, también reconocido en los premios de este año.
El decano ha advertido de que la caída del consumo de vino constituye una señal de preocupación para una actividad estrechamente ligada a la cultura, el paisaje y la economía de numerosas zonas rurales. «Si cambiamos nuestra forma de vivir, cambiaremos nuestra forma de ser. Y si cambiamos nuestra forma de ser, perderemos lo que nos hacía diferentes. Y sin ser diferentes no se crea; solo se copia», ha señalado.
En este sentido, ha reivindicado el papel de los ingenieros agrónomos en el acompañamiento a quienes cultivan la vid, elaboran vino y sostienen la actividad vitivinícola, desde la producción hasta la comercialización. El reconocimiento al sector de la Comunitat Valenciana y de las Illes Balears pretende poner en valor el trabajo desarrollado durante generaciones, en un momento marcado por las dificultades del mercado.
Los Premios COIAL 2026 han reconocido trayectorias profesionales, iniciativas de innovación agraria y el compromiso con el territorio.
Premio Referente Profesional: Olallo Villoldo. Ingeniero agrónomo por la Universitat Politècnica de València (UPV), Villoldo comenzó su actividad profesional desde su propia casa y convirtió su despacho en una empresa en 1997, cuando incorporó a sus primeros directivos al accionariado. Actualmente preside Grupotec, que cuenta con más de 750 personas y desarrolla proyectos en cuatro continentes. El galardón reconoce su trayectoria y su capacidad para construir una organización basada en el talento y el trabajo en equipo.
Premio Innovación: Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA). El organismo ha sido distinguido por su programa de control biológico preventivo frente al Huanglongbing (HLB), considerada la enfermedad más destructiva de los cítricos. La iniciativa, desarrollada por la Unidad de Entomología bajo la dirección de Alberto Urbaneja y su equipo, trabaja en estrategias basadas en enemigos naturales para anticiparse a la posible llegada del vector Diaphorina citri y proteger los cultivos citrícolas.
Premio Compromiso: sector vitivinícola de la Comunitat Valenciana y de las Illes Balears. El COIAL ha reconocido conjuntamente a sus denominaciones de origen (DO) e indicaciones geográficas protegidas (IGP), poniendo en valor su contribución económica, cultural y territorial, así como su esfuerzo por mantener la actividad en un contexto de descenso del consumo.
Premios a los mejores trabajos fin de máster. Jaume Miquel Nadal, de la Universitat de les Illes Balears (UIB), ha sido premiado por un proyecto de quesería en Felanitx que permite a una explotación familiar de vacuno lechero transformar su propia leche. Adelino Font Lorca, de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), ha recibido el reconocimiento por un trabajo centrado en calcular los costes y márgenes de cada calibre de cereza en una explotación familiar del Alto Vinalopó.
Por último, el Premio al Talento Joven ha quedado desierto. El decano ha explicado que esta decisión responde al nivel de exigencia establecido para el reconocimiento y no constituye un reproche, sino una muestra de los criterios que el colegio considera necesarios para concederlo.
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